Economía, organización para la producción y el comercio en las Civilizaciones Mediterráneas

Economía, organización para la producción y el comercio en las Civilizaciones Mediterráneas

Los Fenicios:

Los fenicios alcanzaron reputación como los más destacados navegantes, mercaderes, artesanos ambulantes, exploradores y constructores navales de su época.

Como pueblo asumieron un papel de intermediarios entres países distantes, entre la antigua cultura oriental y la occidental. De ellos no han quedado huellas, una de las razones fue la humedad del clima litoral, ya que las inscripciones en los papiros desaparecen rápidamente, la madera se pudre, las tabletas de arcillas, a menos que estén enterradas bajo tierra, se desintegran. Incluso las inscripciones en piedra, al estar expuestas al viento, la lluvia o las heladas se vuelven indescifrables. Por tanto, mientras los fenicios estuvieron sin duda unos mil años afanados en hacer cosas, guardando lo que hacían y anotándolo, los elementos, a su vez se afanaban en destruirlas.

Si queremos acercarnos al conocimiento de los fenicios, debemos entender desde el principio que nunca ellos se reconocieron bajo ese nombre, ni tuvieron conciencia de nacionalidad o pretendieron un reconocimiento público de otros pueblos. Nunca existió un país llamado “Fenicia”, solo hubo un grupo de ciudades independientes, más interesadas en el comercio que en erigir un imperio. Las cinco ciudades más importantes de la Fenicia Oriental eran: Arados, Biblos, Birutos (Beirut), Tiro y Sidón. Todas siguen habitadas hoy día.

Los fenicios vivían en la costa  Sirio-Libanesa. Al observar un mapa de esta región, se puede comprobar que la posición geográfica de su país, los caracteres naturales del territorio y la propia habilidad de sus habitantes fueron un determinante para impulsar a los fenicios a buscar rutas marítimas para su expansión y desarrollar las mayores empresas navales. La región era una franja costera, aislada del continente por dos cadenas de montañas de norte a sur: el Líbano y el Antilíbano con una longitud de 200 kilómetros por 20 de ancho y 2.700 metros a más de altitud. Era una región muy accidentada, cubierta en ese entonces por espesos bosques de cedro, famosos en la antigüedad por suministrar madera de alta calidad a todo el Mediterráneo. Fenicia no pudo ser una región agrícola pues la extensión de su tierra cultivable era muy pequeña aunque ellos descendieran de los cananeos, pueblos agrícolas y ganaderos.

Las ciudades fenicias consiguieron crear una estructura comercial propia para compensar la diferencia entre sus recursos naturales y los de sus vecinos.

Por su posición geográfica los fenicios, al igual que Grecia, era un pueblo “botado al mar por su geografía”. Como comerciantes y mercaderes los fenicios fueron activos y prósperos, buscaban y transportaban materias primas y toda clase de productos manufacturados por ellos y por los pueblos de oriente, a lo largo de las rutas comerciales marítimas de un extremo a otro del mediterráneo. Excelentes navegantes y audaces exploradores contaban con numerosas flotas comerciales y de guerra, estas últimas protegiendo siempre a los barcos mercantes. Eran naves estilizadas, veloces y técnicas, dotadas de un gran espolón de proa que actuaba como ariete y servia para abrir grandes vías de agua y echar a pique las naves enemigas.

Fenicia nunca fue un Estado unificado, era más bien un conjunto de ciudades más o menos importantes cuyos habitantes vivían del comercio marítimo y de las industrias relacionadas con este, es decir, astilleros, factorías de artículos manufacturados, aprovechando las materias primas que los barcos suministraban.

La prosperidad fenicia, que en su día fue envidiada por todo el Mediterráneo, procedía en sus inicios del humilde murex, molusco que abundaba en las costas fenicias y del cual se extraía el tinte color púrpura. Los tejidos teñidos con púrpura eran en la Antigüedad, un artículo de lujo que solo los potentados podían costearse. A partir de este comercio y el de las finas maderas (cedro) del Líbano, se fueron construyendo las grandes fortunas que luego se invertirían en grandes cargueros con los que los fenicios comerciaron, dando inicio a la expansión y la fundación de colonias y factorías, sirviendo de puente entre las grandes civilizaciones antiguas del oriente y los pueblos del occidente mediterráneo.

Se les ha llamado con mucha propiedad “recaderos del mundo antiguo”. Su importante marina iba a buscar los metales útiles como el estaño, cobre y oro en los lugares mas apartados, de los cuales se hacia gran consumo en la corte del faraón y Babilonia. En las colonias fenicias del sur de España encontraron grandes minas de plata, que fueron fuente de la riqueza y expansión fenicia.

Sus productos, así como sus mercados eran muy variados, vendían en Grecia, en Italia, y en todas las costas bañadas por el Mediterráneo, el incienso y la mirra de Arabia, las piedras preciosas, las especias y marfil de la India, la seda de China, los esclavos y caballos del Cáucaso, también cereales y lanas  de Italia y Sicilia, bronce de Mesopotamia, plata, cobre y estaño de lo que sería España, ámbar del norte de Europa, marfil y oro de África. También comerciaban con productos fenicios, como maderas, vidrio (fracos para ungüentos, joyería, escarabajos, amuletos), conchas grabadas, figurillas de terracota y telas teñidas de púrpura.

El comercio fenicio era de intercambio, estos no usaron la moneda hasta el año 400 antes de la era cristiana. En Sidón solo por la influencia de los persas se empezaron a acuñar monedas, en el reverso estaba impresa la cabeza del rey persa, lo que atestigua los estrechos lazos que por aquel tiempo unían a Persia y Sidón.

 

 

Cartago:

Fue una colonia de Fenicia que Dido, reina de Tiro, huyendo del usurpador Pigmalión, fundó en la costa del continente africano, en un lugar muy próximo al que hoy ocupa la ciudad de Túnez; siendo su posición muy ventajosa por estar a igual distancia de los diferentes extremos del Mediterráneo, en un litoral frecuentado por numerosos navíos mercantes y sobre un fértil suelo que la proveía de los cereales necesarios para su subsistencia.

 Durante algunos siglos su historia no ofreció nada de particular y su existencia casi pasó inadvertida, pero cuando comenzó a decaer el poder de los fenicios por la dominación de los persas se inició el engrandecimiento de los cartagineses por su aplicación a la navegación, y cuando desapareció Fenicia se constituyó Cartago en estado independiente, viniendo a ser la república cartaginesa heredera del poder comercial de la confederación feniciana.

Como los cartagineses descendían de los tirios, nunca desmintieron su carácter eminentemente fenicio, comprobado por su espíritu comercial, su genio emprendedor, su afición a la marina, su pericia en los negocios, su ingeniosa previsión, su amor a la riqueza, su incesante actividad y su política económica; pues como ellos, realizaron largas navegaciones que ensancharon el campo de los descubrimientos geográficos, fundaron colonias en España, Baleares, Malta, Córcega, Cerdeña y Sicilia; organizaron caravanas para recorrer por tierra el África, la Arabia y el Egipto; y mandaron naves para traficar por mar con los metales de España, los hierros de Elba, los estaños de Inglaterra, las pedrerías de Grecia, los algodones de Malta, los trigos de Egipto, las mieles de Córcega, los ganados de Baleares y los negros de Italia. Para aumentar la cuantía de sus transacciones, crearon el crédito público por medio de pedazos de cuero grabado a que asignaban determinado valor, fabricaron la moneda metálica y celebraron muchos tratados de comercio; pero en el afán de dedicarse exclusiva-mente a sus negocios, descuidaron el cultivo de las ciencias, las artes y las letras.

El carácter mercantil de la economía cartaginesa impulsó el desarrollo de las artes industriales y la artesanía, elemento clave para los intercambios con los indígenas ribereños del Mediterráneo occidental, su principal mercado. Dirigido a tales compradores, nunca fue preocupación especial el obtener calidades. Por ello no hallamos una orfebrería comparable a la de sus predecesores fenicios, o al menos no se han conservado las piezas que pudieran justificar una valoración estética apreciable. Las joyas, por lo común de oro, son sencillas. La pasta vítrea jugó importante papel para la confección de collares y pequeñas vasijas destinadas a contener perfumes. Se trabajó asimismo el marfil, de fácil obtención cuando en el norte de África vivían elefantes hasta las mismas costas del estrecho de Gibraltar. Conocemos bien las producciones alfareras cartaginesas, abundantes y con marcado carácter industrial, muy lejanas en calidad de las griegas contemporáneas.

En fin Cartago no fue más que una extensión de la civilización comercial fenicia, siendo herederos de la potestad del comercio mediterráneo.

 

Etruscos:

Las doce ciudades-estado independientes que componían Etruria representaron la primera gran cultura antigua que surgió en Italia. La civilización etrusca influyó en Roma a través de la arquitectura y la religión. Finalmente conquistada por Roma en el siglo IV, las ciudades etruscas se romanizaron completamente, quedándose sólo los dibujos de sus tumbas y sus piezas para poder contar hoy nosotros su historia. La prosperidad de los etruscos se basaba en la metalurgia. Comercializaban con cobre, hierro y estaño, y lo cambiaban por oro. Los etruscos también introdujeron la vid en Italia. Para comercializar con los griegos y los cartagineses, a veces recurrieron a la piratería. Gran parte de esto concluyó cuando los etruscos fueron derrotados por los griegos en la guerra comercial naval en la que también participaban los cartagineses.

Lo que se sabe hoy de los etruscos proviene principalmente del medio millón de tumbas que dejó la civilización. Debido a sus creencias sobre la muerte como continuación de la vida en la tierra, los etruscos elaboraban sus tumbas, talladas con la roca volcánica de la región. Estas tumbas, como en la mayoría de las sociedades antiguas, pertenecían a la clase adinerada.

El interior de las tumbas reflejaba en sus detalles la vida cotidiana en las residencias de los ricos etruscos. Los alimentos y bebidas se colocaban dentro de las tumbas, y más tarde se decoraban las paredes con ellos. Se han encontrado magníficos sarcófagos etruscos, ricamente decorados y tallados, incluso con cerámica griega.

Los arcos y las bóvedas, así como los números romanos, fueron las influencias más destacadas que Roma tomó de los etruscos. Los primeros acueductos construidos en Roma fueron elaborados por etruscos. La influencia etrusca también puede verse en la religión y el entretenimiento, tales como el circo o los gladiadores.

La economía de autoabastecimiento y redistribución primitiva, en la que los artículos eran reunidos de forma centralizada en una especie de intercambio “premonetario” y distribuidos según las necesidades, empezó a cambiar con el auge del comercio. Se formó una clase de comerciantes poderosos y otra de terratenientes acomodados que convergerían en lo sucesivo en la nobleza etrusca. A partir de siglo VII a.C., las colonias diseminadas adoptaron el aspecto de ciudades. Al igual que la Grecia de aquella época, Etruria se dividía en doce ciudades-estado independientes entre sí: la Liga etrusca (dodecápolis), cada uno de ellas gobernada por una especie de rey-sacerdote denominado lucumón y un magistrado escogido de una familia patricia. Más tarde, el rey-sacerdote fue reemplazado por un funcionario elegido por votación.

Al principio, los etruscos trocaban en su propio territorio los productos que obtenían de la minería por artículos de lujo traídos por comerciantes extranjeros, sobre todo fenicios.

A partir de finales del siglo VII a.C., el comercio se extendió por todo el Mediterráneo. Barcos etruscos transportaban hierro, derivados minerales, alumbre y mercurio, además de vino y aceite en ánforas así como recipientes de bronce y cerámica hasta territorios remotos y los intercambiaban por oro, plata, ámbar y marfil. Finalmente, el auge de las provincias romanas en África, Hispania y Galia impidió la distribución de los preciados productos etruscos y redujo el mercado al entorno más inmediato.

Entre los siglos VII y VI a,C., en la región interior del territorio de influencia etrusca empiezan a circular lingotes de bronce de tipo bastante uniforme, y con una marca bien reconocible que luego trasladarán al sistema adoptado por los romanos en las primeras muestras de metal acuñado. Entre las comunidades costeras, la idea de la moneda acuñada surgió gracias a los contactos con Grecia, aunque ello no comporte necesariamente la adopción de aquel sistema ponderal. En el siglo V a.C. aparecen las primeras acuñaciones locales de plata. Al primer grupo de emisiones pertenecen los tipos con reverso liso, mientras que en el anverso aparecen los símbolos del jabalí, la quimera, la cabeza de león, Pegaso y la Gorgona. La fecha que hoy podemos asignar con certeza al tipo de moneda oficial, que presentaba un tipo figurativo fijo (la cabeza de la Gorgona) nos ilustra sobre la avanzada y compleja organización de la sociedad en aquellos años, que evidentemente planteaba la exigencia de pagar una mano de obra: en efecto, había que pagar la explotación de las minas, a las tropas y guarniciones de defensa (para defender la costa y las minas de las correrías de los piratas), sostener un intenso tráfico mercantil, suministrar dinero en efectivo a la clase dedicada al comercio y que gustaba rodearse de lujo. También en algunos lugares se atestigua la existencia hacia el siglo IV a.C. de otras monedas de plata, de peso demediado y acuñación muy apresurada y descuidada, expresión de una situación de urgencia o de dificultades. Estas emisiones presentan la cabeza de Heracles o de Atenea. Poco después seguirán las primeras acuñaciones de bronce, con divinidades etruscas de características guerreras y en actitudes belicosas que evidencian claramente el destino de estas monedas: pagar a los militares en lucha contra Roma. El proceso de absorción del territorio etrusco por los romanos puede considerarse prácticamente concluido entre los años 280 y 273 a.C., cuando el territorio de Vulci y Cere se convierte en agerpublicus y se inicia la colonización romana del territorio costero.

Estas tres civilizaciones continúan el panorama comercial ya estudiado antes en las otras, sin embargo al parecer en el caso de los fenicios tal como el de los griegos el terreno donde habitaban los obliga a buscar nuevas formas de conseguir lo que necesitan por lo que se aventuran en el mar, del cual serán los soberanos en cuanto al comercio, llegaran tan lejos como nunca se habían atrevido los griegos, y serán los responsables de la propagación y mezcla de las culturas mediterráneas.

Los principales productos exportados por los fenicios fueron la madera de cedro del Líbano y los textiles teñidos de púrpura de murex.

Huyendo de los invasores que se adueñaron de sus tierras muchos fenicios zarparon en el mar y se fueron a la floreciente ciudad de Cartago desde donde siguieron comerciando vía marítima con todo el mediterráneo. Cartago tuvo una gran fuerza naval, comercial y de guerra y en ocasiones se enfrentaron tanto a griegos, y etruscos como romanos.

Al mismo tiempo en lo que hoy se conoce como Italia otra cultura Los  Etruscos dominaban la metalurgia de la cual serían los mejores exponentes, sin embargo serian también comerciantes de hierro, minerales, alumbre y mercurio, además de vino y aceite en ánforas, así como recipientes de bronce y cerámica. Estos fueron de alguna forma los precursores directos de roma pues influyeron en muchos aspectos ante esta nueva civilización que tomaba fuerza, y finalmente fueron absorbidos por la misma.

 Fuentes consultadas:

http://es.wikipedia.org/wiki/Fenicia#Actividad_comercial

http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_cartaginesa#Comercio_y_navegaci.C3.B3n

http://mgar.net/var/etruscos.htm

http://pdf.rincondelvago.com/fenicia_palestina.html

http://qarthadast.blogspot.com/2008/06/el-carcter-de-la-economa-cartaginesa.html http://sepiensa.org.mx/contenidos/historia_mundo/antigua/fenicia/economia/econom.htm

http://universalis.mforos.com/1222858/6818906-origenes-de-roma-etruscos/

http://www.amarre.com/html/historias/viajes/fenicios.php

http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=7787&cat=historia

http://www.eumed.net/libros/2006a/ah-com/1d.htm

http://www.monografias.com/trabajos15/fenicios/fenicios.shtml

http://www.wikilearning.com/monografia/la_entrada_de_italia_en_la_historia-los_etruscos/1814-4

Acerca del investigador/a

Edgar Rodriguez Edgar Rodríguez cursa la carrera de artes plásticas en le Universidad de las Ciencias y el Arte ya en su tercer cuatrimestre, es coleccionista de arte religioso, pinta y esculpe la misma clase de arte en sus ratos libres, le gustaría algún día trabajar en la conservación del patrimonio religioso de Costa Rica, es vecino de San Ramón de Alajuela y tiene 24 años de edad. Contacto: sepajudas@hotmail.com