La escultura en la antigua Grecia

La escultura en la antigua Grecia

La belleza reside, no en la proporción de los elementos, sino en la proporcionalidad de las partes, como entre el dedo y el otro dedo, y entre todos los dedos y el metacarpo, entre el carpo y el antebrazo y entre el antebrazo y el brazo, en realidad entre todas las partes entre si, como esta escrito en el Canon de Policleto. Para enseñarnos en un tratado toda la proporción del cuerpo, Policleto apoyo su teoría en su obra, haciendo la estatua de un hombre de acuerdo con los principios de su tratado y llamó a la estatua, como al tratado, Canon.”

Galeno, De temperamentis

(Siglo ll d.C.)

 

La escultura griega

 

 La escultura fue el mayor logro artístico en la antigua Grecia. Con esta manifestación artística los griegos acabaron con los convencionalismos de la representación plástica y se lanzaron, por primera vez en la historia de las civilizaciones antiguas, a la creación de imágenes a imitación de la naturaleza, con la intención de copiarla o incluso de embellecerla. Partiendo de las artes plásticas orientales precedentes y contemporáneas, los artistas griegos fueron capaces, con el tiempo, de liberarse de la tradición para representar figuras de gran verosimilitud. Crearon en definitiva un arte propio y original.

 Desde la antigüedad, la escultura griega ha sido un arte a imitar, gran parte de la producción plástica romana copió modelos griegos. El arte renacentista también se inspiro en el legado clásico, y finalmente los modelos neoclásicos, a partir del siglo XVlll, lo volvieron a poner en boga. Para la mayor parte de las personas el arte griego todavía es motivo de admiración  y satisfacción, pero, aún en la actualidad, muchos desconocen sus orígenes. Estos hechos contribuyen a distorsionar en cierta manera algunas características de la plástica de los antiguos griegos.

 Así cuando se habla de la escultura griega, se tiende a pensar en la estatuaria clásica y helenística y se olvida que la escultura griega pasó una etapa arcaica decisiva.

 

Algunas consideraciones sobre la estatuaria griega

  Cabe recordar que la policromía era una práctica habitual en la escultura y el relieve griego en piedra y terracota, ya desde la época arcaica, En segundo lugar, que fue el bronce, y no el mármol, el material más usado por los griegos, cuando menos en la época clásica. Finalmente, que algunas de las aportaciones más originales y realistas de los antiguos griegos, que tuvieron lugar en el helenismo, han permanecido casi desconocidos, ya que no fueron escogidos como modelos a imitar. En definitiva, el paso del tiempo y un problema de conservación ha legado de la escultura griega una imagen hasta cierto punto falsa (y hasta cierto punto parcial), que ha sido recreada hasta la saciedad. A nivel general, en ciertas épocas se uso la proporción de 7/8 cabezas además de el contrapposto buscando el equilibrio de las formas.

 La escultura griega presenta una característica común, que es la tendencia hacia el tratamiento realista de las figuras, inclusive buscando la perfección. Este se consigue hasta la época clásica y sobre todo en la helenística, pero esta tendencia es más que evidente en la época arcaica. De todos modos, el hecho de que las figuras (sobre todo las humanas) sean verosímiles, no signifique que se copie la realidad concreta. Esto ocurrirá hasta la época helenística, mientras que la época clásica el artista se basaba en la naturaleza pero de acuerdo con la estética del momento.

 Debe de mencionársela importante producción de figuras de terracota, usadas como ofrendas, que se depositaban en santuarios y tumbas. Se obtenían de moldeado libre, con la ayuda de tono ó el más usado que fue el uso de moldes. Estas terracotas estaban pintadas con colores vivos y generalmente mal conservados.

 

Periodo Arcaico

 

Inicios de la escultura arcaica: el estilo dedálico

 

 A lo largo del s. Vl a.C., son intensas las relaciones entre los griegos y egipcios. No es casualidad que se elaboren esculturas en piedra de grandes dimensiones. Antes del periodo arcaico, los siglos X y lX a.C. se realizó una escultura de un tamaño reducido hecha en diversos materiales (bronce macizo, marfil, arcilla, etc.), que representan a los dioses, figuras humanas y animales., con una finalidad votiva. No en vano es la época de la fundación de muchos de los grandes santuarios griegos antiguos. A lo largo del siglo Vlll a.C. se pone de manifiesto la influencia mediterránea oriental (sobre todo la Siria) en diversas manifestaciones artísticas, tanto a nivel técnico como temático y formal. Las figuras mas habituales son joyas, cerámica, figurillas y calderos votivos en bronce.

 A inicios del siglo Vll a.C, estas influencias orientales permiten loa constitución de estilos propios como el llamado dedálico, en Creta, que se propagó por el resto de Grecia, Entre los materiales más utilizados además de la arcilla, marfil, madera, bronce y metales preciosos, cabe destacar la piedra, para crear estatuillas exentas y altorrelieves representando divinidades, figuras humanas y animales mitológicos.

 

La primera escultura monumental: innovaciones y técnicas

 A partir de la mitad del siglo Vll a.C., después de las tentativas anteriores de esculpir de esculpir la piedra (generalmente piedra blanda local), se desarrolla una estatuaria en mármol, de tamaño natural o mayor, que revela la influencia egipcia. Sin duda en Egipto los griegos vieron una escultura de gran tamaño, con figuras sedentes o de pie realizadas en piedra dura.

 La escultura en estos materiales más duros exigía de un método de trabajo preciso y sistemático, así como de una no experta que no equivocara la maza. Las Islas Cícladas, además del Pentélico en el Ática, fueron las fuentes principales de aprovisionamiento.

 Las innovaciones durante la segunda mitrad el siglo Vll a.C.  e inicios del siglo Vl a.C., radican en la monumentalidad de la escultura, así como en nuevos materiales  y técnicas usados, y no tanto en el modelo representado. Se trata de figuras humanas representadas desnudas o vestidas, habitualmente de pie, la figura descansa sobre ambas extremidades, una de las cuales de encuentra en posición de avanzada para lograr una mayor estabilidad, otra características es que las manos están pegadas al cuerpo lo que revela la influencia egipcia, además de las manos cerradas, mostrando los nudillos, como las estatuas egipcias que sostiene un bastón.

 

 Modelos y funciones de la estatuaria

 En primer lugar es votiva y conmemorativa, y en segundo lugar es funeraria. No queda claro si algunas cumplieron la función de culto. La época arcaica, como dijimos, es la época de la aparición de los primeros templos monumentales en piedra, de ahí la aparición de las estatuas de culto. Esta vez siguieron siendo de madera, de mayores dimensiones y no muy diferentes a las del estilo dedálico.

 Otros modelos escultóricos eran los Kuros-un joven desnudo, de pie, con una pierna avanzada, los brazos dispuestos a lo largo del cuerpo  y un largo cabello trenzado-y la Koré, una joven vestida de características semejantes, tenían la función de ser ofrendas que servían de siervos permanentemente a la deidad, en sustitución de la persona que las dedicaba. En las tumbas no retrataban sino recordaban al fallecido.

 

La escultura arquitectónica

Esta responde esencialmente a la evolución general de la plástica griega. Tiene, sin embargo, una problemática propia y específica, derivada de adaptar esta escultura al espacio arquitectónico, principalmente las metopas y los frontones en la construcción del orden dórico y el friso continuo  del entablamento jónico. En el caso particular de los frontones, la base triangulas, no se presta fácilmente a la descripción de escenas coherentes ya que obliga a combinar (y de manera simétrica) figuras de tamaños diferentes  o dispuestas en posturas diferentes, por lo que la composición en los primeros edificios es mínimamente satisfactoria, poco coherente y haya poca unidad  de escala en las distintas figuras.

 

La madurez del periodo arcaico: materiales y técnicas

La documentación sobre la escultura arcaica se ve ricamente incrementada a partir del 570 a.C., gracias sobre todo al conjunto escultórico depositado por razones rituales  en  una fosa en la Acrópolis de Atenas, después de que esta fuera saqueada durante las guerras persas (480 a.C.).

  Respecto a los materiales, el mármol es sin duda , el más utilizado, si bien ya se ha dicho que el broce  y los metales preciosos representan un problema de conservación, por lo que la escasez de hallazgos no da fe de su uso frecuente en la época. Con los primeros trabajos en bronce se realizaron figuras macizas, pero ya e siglo Vl a.C. fue empleada la técnica de cera perdida, que permitía crear figuras huecas entre dos moldes de arcilla.

 En ocasiones las estatuas de mármol , en especial las femeninas  portaban adornos metálicos, lo cual les otorga un carácter un carácter policromo que era realzado aún más por el uso frecuente de la pintura, tanto las partes del cuerpo más destacadas (cabello, ojos, cejas , labios, vello púbico, etc.) como los vestidos. Incluso la piel masculina tenía con frecuencia una tonalidad oscura (rojiza o castaña), mientras que la femenina ara clara

 Evidentemente la pintura ha desaparecido en gran parte de las esculturas. Por último, cabe destacar las obras llamadas criselefantinas, realizadas en oro y marfil, de las cuales han pervivido fragmentos, como los hallados en Delfos.

 Aunque Ática concentre la mayoría de las creaciones artísticas y, por tanto, la mayor parte de los escultores, no todos eran atenienses. Algunos de los nombres se conocen porque en ocasiones están escritos en los pedestales de las obras, o bien mencionados en las fuentes literarias: Faidimos, Aristion de Paros, Gorgias de Esparta, Endoios, Filergos, entre otros. Inclusive los expertos pueden atribuirles obras no firmadas  y diferenciar los estilos personales.

 

 Innovaciones estilísticas

 En lo que respecta al prototipo del Kuros, se pone de manifiesto la tendencia hacia una representación anatómica más naturalista y volumétricas de la figura humana, sin que ello comporte cambio alguno en la postura ni mayor expresividad o sensación de movimiento. La llamada “sonrisa arcaica” no es una expresión de felicidad, sino un modo de representar la boca. Siguen usándose líneas convencionales para representar los músculos, pliegues y nervios del cuerpo pero, donde antes había una incisión. Ahora hay volumen. Por otro lado se supera el modelo escultórico según la cual se modelaba el antebrazo de frente, mientras que los nudillos permanecían de lado, en una postura anatomicamente imposible. A partir de este momento todo el conjunto es de perfil. De todos modos se ha advertido que con anterioridad que el realismo no es una prioridad para el artista arcaico, que pretende crear representaciones simbólicas del hombre y de la mujer más que réplicas de los modelos.

  Las proporciones de los Kuroi tienden hacerse más reales y gran parte de ellos observan el principio  según el cual la estatura de los hombres es, por lo general, siete veces mayor que la altura de la cabeza. Aún observando  esta regla, las alturas totales  de los Kuroi son dispares.

  En lo que refiere a la Korai, es evidente la ruptura definitiva con los modelos dedálicos. A lo largo del siglo Vl a.C. se hace patente una evolución en la representación del vestido, cuyos pliegues comienzan siendo convencionales, bidimensionales y acaban adquiriendo un mayor volumen, llegando incluso a insinuar la anatomía femenina, en general tiene una pierna avanzada como los Kuroi y en la mano se recogen parte del vestido o alguna ofrenda. Tiene dimensiones reales o bien semejantes a la realidad.

 

 Relieves arquitectónicos    

  En lo referente a los relieves arquitectónicos, hacia mediados del siglo Vl a.C. , uno de los frontones del templo de Atenea, en la acrópolis de Atenas refleja un avance considerable en la composición: en el centro, una pareja de leones descuartizando un toro; a la izquierda, Heracles luchando contra Tritón; a la derecha , un monstruo con triple torso humano y cola de serpiente, desde luego, tampoco en este caso existe un tema unitario, pero se ha reducido considerablemente las diferencias de escala . Además, las figuras, avivadas por una viva policromía (azul, rojo, verde, negro y amarillo), son ya existentes.

 

La etapa final de la escultura arcaica

Al final del periodo arcaico (entre 530 y 480 a.C.) se pone de manifiesto que el artista conoce perfectamente loa estructura del cuerpo humano. El cabello conserva gran parte de las características convencionales, pero es más corto, pero sin embargo falta que las estatuas cobren vida.

 La ruptura definitiva con la simetría y la rigidez del eje vertical no tardó en llegar, puesto que ya había dado pasos decisivos en este sentido. Poco antes del 480 a.C., se realizó el llamado Joven de Critios, hallado en la Acrópolis de Atenas, si bien similar al Kuros Aristódico, la posición no tiene nada que ver. El artista supo captar el movimiento de la pierna avanzada que determina la posición del resto del cuerpo, recurso que se llamará modernamente contrapposto. Así el peso del cuerpo se mantiene casi totalmente sobre la pierna izquierda, mientras que la derecha queda en reposo y con la rodilla ligeramente flexionada; la cadera se levanta  y el tronco y la cabeza se inclinan. De esta pieza hay que rescatar su estrecha relación con los prototipos de bronce.  El trabajo del cabello con incisiones más profundas, se asemeja a las esculturas en bronce, donde cualquier rasguño por ligero que sea se advierte con nitidez ( en el mármol, en cambio se necesita dar más volumen). Los ojos también están vacios como en las estatuas metálicas, que después se rellenaran con otros materiales

 Con respecto a las Korai. La disposición de las figuras no ha cambiado mucho pero el peinado y el vestido  se han hecho más rico y complejo. Tirabuzones con formas helicoidales y en zigzag caen por encima de los hombros y el pecho de las figuras femeninas y el flequillo se llena de rizos, Las telas de los vestidos se superponen y se acentúan las texturas. Las policromías se hacen patente en rostros , cabellos y vestimentas. Hacia finales del siglo la expresión de las estatuas se hace más natural y la típica sonrisa se remplaza por una mayor seriedad o calma. La anatomía de los cuerpos de hacen más femeninas y  más detallada.

 

Las figuras sedentes

 Otros prototipos escultóricos de esta época son las figuras sedentes, ya conocidas anteriormente, que representan en algunos casos  a la diosa Atenea y al dios Dionisos, y cuya finalidad es totalmente votiva. Otras estatuas femeninas sedentes tenían un probablemente un carácter funerario o sobre todo votiva. Se produjeron así mismo grupos escultóricos, que narran hechos heroicos, que han llegado ha nuestra época en fragmentos. Por último se creó el prototipo del dios Hermes, consiste en una pilastra lisa, en cuya parte superior se representa al dios y en el fuste los órganos genitales erectos. Este tipo tendrá una larga perduración.

 

  Innovaciones  estilísticas en los relieves.

  En lo que respecta al relieve arquitectónico los cambios son evidentes. Al final de esta época las composiciones son coherentes y reconocibles para el conjunto del frontón. La solución del problema se basa casi siempre en los principios siguientes: en la zona central se representan las divinidades, lo cual permite representar figuras de mayor tamaño que en el resto de la escena, en segundo lugar, la presencia de ángulos yacentes, lo que favorece las escenas de combate, y por último la representación progresiva del espacio intermedio obliga a utilizar figuras en distintas posturas.

Contrariamente le friso jónico, es el gran desarrollo longitudinal lo que dificulta la creación de representaciones coherentes, incluso cuando estas son independientes en cada uno de los cuatro costados. Más ello no fue obst5áculo para el escultor que realizó el friso de la cara norte del Tesoro de los Sifnios en Delfos (h. 525 a.C.)

 

 Las estelas sepulcrales

 Los mejores ejemplos de relieve no arquitectónico durante esta época son monumentos funerarios y votivos, especialmente las escenas sepulcrales atenienses, que se pueden empezar a datar a partir del 530 a.C. Se trata de losas verticales, estrechas y alargadas, coronadas por un capitel sobre el que se coloca la esfinge o, a veces, una Gorgona, aunque a partir del 530 a.C., y sin duda por la influencia jónica, el capitel y la esfinge se sustituyen por la palmeta.

 La superficie de la estela se decora generalmente con una figura masculina de perfil, labrada en bajorelieve  y pintada. Se trata la mayoría de veces de hombres desnudos, armados con lanzas o portando objetos propios de los atletas (como el disco), aunque a fines del siglo Vl a.C. aparecen también personajes con armamento completo y también ancianos acompañados de perro.

 

Periodo Clásico

 En 480 a.C. fue un año crítico para los atenienses, ya que se produjo el saqueo de la ciudad por parte de los persas. Al año siguiente los griegos lograron derrotarlos  y Atenas fue reconstruida. Esta época marca, además, el paso del arcaísmo al clasicismo. Hay que  tomar en cuenta que algunas de las consecuciones de la época clásica habían sido  experimentadas antes del 480 a.C. y que la ruptura que se presentó al final de la guerra contra los persas tuvo como resultado la adopción de las innovaciones, en lugar de volver a las fórmulas del pasado. Los prototipos de Kuroi y Korai dejan de realizarse y los escultores se arriesgan en fórmulas audaces, como el uso del contrapposto, la captación del movimiento o el interés de la representación de los pliegues de la ropa. En la época clásica sigue usándose únicamente el mármol como material lítico para la escultura, se utilizan los mismos instrumentos pero la técnica cambia. Ya no se dibujan las cuatro caras del bloque a esculpir, sino que los contornos trazados han de ser diferentes. En este momento los escultores realizan obras complejas, basándose  en dibujos y modelos de arcilla, muchos ellos de tamaño natural. Como en la época arcaica las figuras se policroman. Algunos detalles, como las armas, podrían añadirse en bronce.

  El material más utilizado sin duda alguna, es el bronce fundido bajo la técnica de cera perdida, aunque se conocen pocos ejemplos debido a su valor intrínseco como material susceptible a ser refundido.

  Se dispone de algunas copias que se repiten con algunas variaciones, pero no siempre se sabe quien realizó el original, ni cuando, ni si las copias son fieles.

 

El primer clasicismo: el estilo severo

 Las obras que han sobrevivido de la primera mitad del siglo V a.C. son escasa en comparación con el resto de épocas, ya que en esta etapa Grecia se reponía de las guerras persas o médicas. La austeridad de la escultura griega inmediatamente posterior  al arcaísmo le ha dado el calificativo de severo.

Subsisten los dos prototipos de hombre desnudo y de mujer vestida, pero cambia la función. Tienen una función conmemorativa  o bien divinidades concretas, en general, apolos jóvenes.  El cabello trenzado alrededor de la cabeza a modo de cinta será típico en esta época. El equivalente femenino  se llamará peplophoros por su vestido de peplos. Este es más pesado y tiene pliegues más austeros que el chitónque vestían las últimas Korai. Enel caso del Auriga de Delfos,  se le incrustó esmalte negro o piedras negras en los ojos. Además de tener restos de cobre en los labios y restos de  plata en la diadema.

 En el caso del Posidon o Zeus de Artemision, realizado entre 460 al 450 a.C., es una estatua de 2.09 m, representa al dios en una postura al realizar un movimiento enérgico, que deja claro la ductibilidad del trabajo en bronce y como se desarrollo el carácter expresivo gracias esta técnica, aunque todavía hay cierta rigidez en el torso, además de que los brazos poseen una proporción excesivamente alargada.. El tratamiento del cabello es poco profundo salvo en la frente donde los mechones  sobresalen unos sobre otros.

 El Discóbolo de Mirón (460 a 450 a.C), se conoce a través de las copias en mármol romanas. Presenta la limitación que prevalece el único punto de vista frontal  y la inexpresividad para la acción que se esta realizando.

 

 

 

 La escultura arquitectónica

 El templo de Zeus en Olimpia, erigido en el segundo cuarto del siglo V a.C., presenta un excelente ejemplo de las tendencias vigentes a principios del llamado periodo clásico.   

 En lo que se refiere a la composición de los frontones, la unidad temática y de escala, así como el equilibrio simétrico del conjunto basado en la figura que ocupa el eje de simetría del triángulo, están plenamente logrados. Lo único es el ritmo de la acción que es diferente el uno del otro.

Hay una tendencia a mostrar estados de ánimo, también en algunos relieves votivos.

El clasicismo pleno

 A partir del siglo V a.C. y bajo la percepción de Pericles, se realizaron las obras más brillantes del clasicismo pleno. Sin embargo, el artista, a nivel general esta más interesado en representar la proporción idealizada que la anatomía realista, aunque puede decirse que conoce bien la anatomía.

 Con respecto a la figura femenina la vestimenta se torna más compleja y decorativa, cuya intención es amoldar el vestido a la anatomía femenina.

 

 Fidias, arquitecto de Atenas

 Aunque de mano suya no se atribuyen las obras a Fidias, encargado de las obras de la Acrópolis, se la atribuyen los bocetos de importantes obras como la Atenea Partenos, en bronce, la Atenea Criselenfantina Criselefantino (del griego χρυσός chrysos, ‘oro’, y ελεφάντινος elephantinos, ‘marfil’), La estatua de Zeus, también criselefantina, la Atenea Lemnia, una amzona y un joven atándose una cinta alrededor de la cabeza, reflejan un estilo basado en actitudes pausadas, la expresión serena y una cierta solemnidad en el concepto.

 

 Las obras del Partenón

 Vale la pena destacar el movimiento encerrado en las figuras y la poca expresividad, que contrasta con la vivacidad alcanzada en el frontón oeste de Olimpia y también en obras inmediatamente posteriores, como los relieves de balaustrada del bastión de Atenea Niké, en la Acrópolis o el friso de Bassae.

 

El énfasis narrativo se ubica, lógicamente en el centro de la composición, pero, a diferencia de los precedentes inmediatos-Olimpia,Egina-, esta no se basa en la figura central que ocupa el eje de simetría, sino en la combinación de distintos personajes, mientras que el resto de las figuras se agrupan en conjuntos de dos o tres.

 Esta figuras eran exentas y en su mayoría estaban acabadas incluso en la parte posterior. El tratamiento de los ropajes da una sensación de adherirse al cuerpo, como si estuviera mojado o bajo un viento violento, además de la muestra completa del manejo del desnudo masculino.

  De noventa y dos metopas de Partenón, solo han llegado diecinueve, las cuales tiene un tratamiento diferente, posiblemente elaborados por manos diferentes pero bajo el diseño único de Fidias.

Los frisos del Partenón, que se extendían pos los cuatro costados de la naos, con una longitud de 120 m y representa el desfile panatenaica. Es un relieve muy bajo, una procesión de carros, jinetes y animales a pie conduciendo animales de sacrificio.

 

  Las obras de Policleto

  Policleto estuvo ocupado en el estudio de las proporciones del cuerpo humano, que se concreto en su obra Canon y se materializó en distintas esculturas de tamaño natural, en su mayoría atletas en bronce, los cuales no se conservan, solo sus copias en mármol romano. El Dorífono y el Diadúmeno son de las más conocidas.

 En estas dos esculturas el tratamiento anatómico de la figura responde a la del movimiento representado, músculos relajados y músculos tensos en el ritmo que corresponde y el cabello tratado con una plasticidad bastante alta.

 Los guerreros de Riace

 Estas esculturas, a diferencia de las copias en mármol, representa la idea completa de cómo serían los originales en bronce. Corresponden a un periodo cercano al 460-430 a.C., encontrados en un naufragio, su actitud es bastante semejante al del Doríforo de Policleto.

 A lo largo de la segunda mitad del siglo V a.C. se desarrollaron modelos de estatuas que fueron copiados hasta la saciedad en la época romana: amazonas heridas, diosas y dioses portando atributos religiosos, variantes de los prototipos atléticos y guerreros. Además de suma importancia al final de este siglo es la aparición incipiente retratística, así como la aportación de rasgos étnicos diferenciales, especialmente en Grecia Oriental y mucho más evidente en épocas posteriores.

Final del clasicismo

 La escultura exenta del siglo lV a.C continua con la estética del siglo precedente, pero incorporando la representación  plástica de emociones, así como un mayor naturalismo y el tratamiento de texturas y ropajes. Se representan ideas abstractas como la paz, o distintos estado de ánimo.

  La Obra de Praxíteles

  El Hermes de Praxíteles, muestra las tendencias de la primera mitad del siglo IV a.C., que en realidad es un conjunto escultórico, donde Hermes, mensajero de los dioses, juega con Dionisos niño, probablemente con un racimo de uvas hoy perdido. La mirada del dios, es nostálgica y tierna, rasgos nuevos para la época. La musculatura esta tratada con suavidad sin la dureza o angulosidad de Policleto, por lo que a esta curva se le denomina “praxiteliana”.

 Así mismo, este escultor incoorpora el desnudo femeninocomo tema. Su obra la Afrodita del Cnido, es la más admirada de la época. Esta figura esta en contrapposto , cubriendose el pubis  y sosteniendo sus ropas por encima de una tinaja destinada la baño-soporte-, como si hubiera sido sorprendida.

 

 El escultor Escopas

 Es contemporáneo de Praxíteles  y es conocido por representar posturas complicadas y contorsivas, así como la figura plástica de la emoción  y el dramatismo. Hacia el 340 a.C trabajo en la decoración del templo de Atenea Alea en Tegea, conservada solo en fragmentos y se le atribuye la Ménade danzante, del siglo lV a.C., ó orgiástica.

 

Lisipo, Prolífico escultor

Aporto los diversos puntos de vista en una sola pieza, sus obras son conocidas por las copias romanas, suponen la superación del canón de policleto-dándole mayor esbeltez-y tratamiento detallado de la superficia. El Apoxiomeno, cuyo contrapposto recuerda a las obras de Policleto, pero aquí no hay alternancia entre las partes entre las partes tensas y relajadas del cuerpo, ya que el joven ha sido captado en una pocisión casí anecdótica. Se le conocen las obras colosales como las del heroe Heracles y los retratos de Alejandro Magno, para quien trabajó, el Hércules Farnesio y Ares Ludovisi.

 

La Época Helenística

 

 Innovaciones formales y temáticas

 La época Helenística se inicia con la muerte de Alejandro Magno y su muerte, en el año 323 a.C. y a la desmembración de su imperio, es prolífica en esculturas originales, debido a la demanda de obras de parte de los diferentes reinos helenísticos. Estas obras fueron copiadas profusamente por los romanos. La característica general de esta época esta marcada por el naturalismo y la captación y plasmación de las emociones profundas.

 El arte helenístico se desarrollará hasta la conquista romana, en el año 31 d.C. en una variedad de tendencias a menudo originales y, en otros casos, fieles al pasado, o incluso eclécticas. Se destacan las escuelas de Rodas, Milo, Pérgamo,Neoática y Pérgamo.

 

El denominado género retratístico en la escultura griega

 A lo largo del siglo lll a.C. ya existe en la escultura un género retratístico que tiene como objetivo principal captar las características faciales y corporales  de personajes ilustres, así como sugerir la psicología, como es el caso de la estatua del orador Demóstenes, realizada por el escultor Polieucto alrededor del siglo lll a.C.

Los retratos se realizaban de cuerpo entero , aunque muchos de los bustos muestran solamente la cabeza.

 

Helenismo de tipo barroco

Entre mediados del siglo lll  y mediados del siglo ll a.C.se desarrolla una corriente tipo barroca, ornamental y con complejas composiciones piramidales para los grupos escultóricos, cuyas posturas muestran figuras atormentadas, musculaturas exageradas y actitudes dramáticas. El tema favorito. Las invasiones galas. El más renombrado es el altar de Zeus.

La corriente del rococó

 En el segundo cuarto del siglo ll a.C. se desarrolla un interés en temas y figuras de la vida cotidiana, personajes en actitudes narrativas. También se refiere a las figuras más eróticas y sensuales de sátiros y ninfas a las de los dioses. Se dice que es la reacción sofisticada y decorativa a lo pomposo, teatral, estilo de Pergamo. El niño de la oca, El sátiro dormido, el fauno danzante o el espinario son modelos bien conocidos de los copistas romanos.

Naturalismo y clasicismo en la escultura Helenística

 Cabe destacar grupos de esculturas más realistas, que representan pastores, pescadores o mujeres de edad trabajando o bebiendo. El pequeño jinete del cabo Artemision. El afán de realismo comportó el que, que a veces se esculpirán figuras de personas con deformidades físicas.

 Hacia el final de esta época es evidente el influjo del clasicismo de los siglos V y IV a.C., obras como la Victoria de Samotracia, realizada alrededor del 200 a.C, que formaba parte de una composición que conmemoraba una victoria naval, La figura de 2.45m estaba situada en la proa de un barco. Sobresale también la Venus de Milos, de la ll mitad a.C., que representa el modelo de belleza en el mundo antiguo. Las representaciones cómicas como la Afrodita de ola Sandalia, que hace el ademan de pegarle a Pan por el hecho de aproximarse a ella atrevidamente. Además encontramos obras que rememoran el estilo severo como Orestes y Electra, hacia fines del siglo segundo e inicio del l a.C.

 

 El Grupo escultórico del Laocoonte

 Data del del siglo primero de nuestra era, momento en que roma se convierte en el nuevo centro helenístico, y se hace difícil diferenciar entre estas dos culturas. La escultura muestra a el sacerdote Lacoonte y a sus hijos siendo estrangulados por serpientes gigantescas como castigo por haber aconsejado a los troyanos que no dejasen penetrar al caballo de Troya.

 

La escultura Arquitectónica

El ejemplo más destacado es el Altar de Pérgamo, data del 180- 160 a.C., en el que se representa una gigantomaquia, un tema recurrente en la escultura arquitectónica desde el siglo Vl a.C. Alude a las victorias de los griegos sobre los bárbaros y muy especialmente a Atalo l de Pérgamo.

 Es una composición monumental, tanto por su escala (El friso mide 2.30m de altura y las figuras son de tamaño superior al natural) como por su gran longitud (120m) y u elevado número de personajes representados (un centenar, aproximadamente, sin contar las figuras de animales de las que se conservan ochenta y cuatro). La sensación de movimiento y de intensidad alcanzan su mejor expresión: la acción es continua, tumultuosa y trepidante.

El espíritu que impregna este friso, es pues, muy distinto del que caracteriza la escultura de la época clásica. Pese a ello muchos de sus rasgos son deliberadamente clásicos, sobre todo en la expresión facial de los dioses, cuya solemnidad y calma contrastan con el dramatismo de los rostros de los gigantes. En este sentido cabe interpretar el esquema compositivo de la cara occidental del friso, donde el tema principal-Zeus y Atenea marchando en direcciones opuestas y volteándose la cara para mirarse-se inspira, aunque invertida, en la escena de la parte central del frontón oeste del Partenón.

 

Mi ideario Griego

 Me inclino a perderme en una Odisea de mis monstruos personales, resistirme a las sirenas y caer en manos de Calipso, a buscar mi Ítaca, mi lugar eterno, a pelear contra cualquier pretendiente de mi casa y de mis luchas. Me inclino a morir como Sócrates, bebiendo cicuta  trascendiendo este ser que me envuelve;  aún buscamos robarle el fuego de los dioses-Dios como Prometeo lo logró, me inclino a vivir en el padecer eterno- no me arrepiento de las causas justas-. Me inclino a morir con una o varias verdades en la boca, morir con la verdad, encerrado por una verdad que se acusa de mentira, como Casandra en el encierro.

 Me inclino, con toda pasión a ganar mis guerras sobre Bucéfalo, como Alejandro el Grande, mi enemigo nunca sabe mi estrategia. Busco la catarsis en cada brote de mi alma, en cada palabra. Me inclino hacia el honor de honrara a mis enemigos y reconocer sus virtudes, por sobre mi orgullo.

 Hay veces siento que las serpientes que envía Apolo me toman y me envuelven al ser descubierto ante los dioses, asfixiado como Laocoonte, por defender y tomar posición ante lo que creo y veo.

 Me inclino a esculpir mi modelo de belleza, de perfección, de armonía, a alcanzar la máxima expresión en cada textura, en cada paso de mi andar, quiero llegar a Maratón, pero morir bajo la gloria, bajo la Victoria, hasta cumplir la misión encomendada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca del investigador/a

Alberto Tenorio Soy Alberto Tenorio, estudiante de la carrera de Artes Plásticas puras de la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica. Mi formación previa la realicé en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional a través de varios cursos tomados en dichas instituciones. Estoy dedicado a la pintura y al dibujo como actividad extra a mi trabajo oficial y estoy sumamente interesado en la ilustración artística y en la historia; en particular siento gran fascinación por el arte precolombino de America. En este momento me encuentro desarrollando una propuesta para ser exhibida en el mes de enero del próximo año. Contacto: ajvtenorio@gmail.com