Organización Política y Social de las Civilizaciones Mediterráneas

Organización Política y Social de las Civilizaciones Mediterráneas

 

ETRUSCOS

Políticamente, Etruria se conforma en federaciones de 12 ciudades unidas por lazos estrictamente religiosos, lo que es llamado Dodecápolis, pero esta alianza no es política, ni militar y cada ciudad es en extremo individualista.

La estructura política es, en un principio, la de una monarquía absoluta, donde el rey (lucumo) distribuye justicia, actúa como sumo sacerdote y comandante en jefe del ejército. Luego se da una transición donde el gobierno es una dictadura de corte militar, la cual desemboca en una República, en esencia oligárquica, con magistraturas colegiadas, un senado fuerte y estable y la participación de una asamblea popular en representación del pueblo.

 En la pirámide social etrusca podemos distinguir 4 escalafones:

 • En primer lugar estaban los terratenientes, miembros de la oligarquía.

• Plebe libre, ligada por lazos de clientela a los anteriores.

• Extranjeros, generalmente griegos, que eran artesanos y mercaderes.

• Por último, esclavos. Los etruscos tenían una gran cantidad de servicio domés tico y agrario.

 Tanto griegos y latinos consideraron “promiscua” y “licenciosa” a la cultura etrusca, tales opiniones etnocéntricas se debieron al contraste de la situación social de la mujer entre los etruscos, mucho más libre que entre griegos y romanos; hay que recordar que entre helenos y latinos las mujeres estaban absolutamente subordinadas a los varones.

 CARTAGOS

 El gobierno de Cartago era semejante al romano:

 a. Dos sufetas reelegibles y un senado que representaba la aristocracia.

b. Una asamblea popular, integrada por el elemento democrático.

 El dinero lo podía todo en esta república de mercaderes. La defensa del estado estaba en manos de soldados mercenarios y las facciones políticas estaban constantemente en pugna entre sí.

FENICIOS

 Los Fenicios carecieron de una estructura política que se correspondiera con la constitución de un verdadero Estado, a la manera de lo que luego sería Roma. Esto nos permite pensar, entonces, en una nación y no en un Estado propiamente dicho. Su organización se correspondía con un sistema de ciudades estados independientes, cada una de ellas con sus respectivos monarcas y sistemas de administración de gobierno, aunque intensamente comunicadas.

 Durante los períodos de apogeo, el sistema de gobierno de estas ciudades estado fue de carácter teocrático. Sin embargo, el poderoso rey, cuya majestad era recibida por delegación divina, encontraba recortado su poder por un aristocrático consejo de ancianos, integrado por los más ricos comerciantes. El carácter eminentemente pragmático de este pueblo, se reflejaba en las funciones que tenía a su cargo el rey: mientras que en otras civilizaciones los reyes de características divinas se dedicaban a satisfacer sus más bajos instintos y caprichos a costa de las castigadas arcas del Estado, un monarca fenicio se dedicaba a cobrar los tributos, establecer y dirigir las políticas comerciales, y organizar las expediciones a lo largo de todo el mundo conocido, todo ello, claro, bajo la atenta mirada del consejo de ancianos que fiscalizaba su actuación.

 La clase militar no tuvo importancia alguna ya que, al no ser un pueblo belicoso, no formaron un poderoso ejército que según su criterio solamente les serviría para dilapidar el erario, sino que se arreglaban con una pequeña milicia formada por mercenarios, que se encargaba de la seguridad y la protección necesaria sobre las actividades comerciales y viajes de exploración.

 La intensa actividad comercial que brindaba prácticamente la totalidad de los ingresos de las ciudades estado, así como la escasa extensión de tierra que comprendía el territorio ocupado por este pueblo, hizo que casi no existiera la actividad agrícola, determinando la inexistencia de una clase campesina, tan numerosa en otras civilizaciones.

Las clases más bajas fueron conformadas por marineros y obreros, pero su nivel de vida no era malo, debido a que la situación económica les permitía satisfacer sus necesidades básicas, incluso en diferentes momentos de su historia, llegaron a alcanzar importantes puestos de gobierno, por sobre los ciudadanos más poderosos, miembros de las aristocracias de comerciantes, industriales y traficantes de esclavos.

 

 

Acerca del investigador/a

Elizabeth Madrigal Elizabeth Madrigal es estudiante de Artes Plásticas Puras. Me interesa el arte/diseño gráfico y publicitario en general. Me atrae mucho la fotografía y es uno de mis pasatiempos preferidos, al igual que la lectura. Contacto: dromit14@gmail.com