Arquitectura de Grecia

Arquitectura de Grecia

Arquitectura en la Antigua Grecia

La stoa de Átalo restaurada, Atenas

La Arquitectura en la Antigua Grecia es aquella que se desarrolló desde el primer milenio antes de Cristo hasta el siglo II a. C. Reviste particular importancia para la historia de toda la arquitectura occidental.

La arquitectura griega sienta las bases de lo que será la arquitectura del mundo occidental durante siglos. La codificación de la edad arcaica en tres órdenes estéticos conforme a los cuales construyeron los antiguos griegos (dórico, jónico y corintio) se convertiría con el helenismo en un lenguaje compartido por todo el mundo mediterráneo.

Las principales características de la Arquitectura Griega son:

  • Es una arquitectura fundamentalmente adintelada, aunque conocen la bóveda no la utilizan.
  • Es monumental, pero no colosal como Egipto.
  • Es muy equilibrada en cuanto al trazado de su plantel esforzado es una fácil lectura proporcionada por qué todo este hecho con una medida, con un canon.
  • Es fruto de un trabajo en equipo, lo que hace que sea una arquitectura de una gran perfección, con mucha armonía. Esto fue conseguido principalmente en la época clásica. Al ser una arquitectura armoniosa es una arquitectura bella.
  • El material es fundamentalmente la piedra y dentro de ellas el mármol es la preferida, pero también se utilizaron otros materiales. En un principio se utiliza la madera o la mampostería, recurriéndose a un enlucido hecho de polvo de mármol que luego se policroma, aunque esta policromía se ha perdido. El color era menos fuerte en el mármol que en otras piedras. El aparejo es con una sillería regular y uniforme.
  • Va a llevar siempre elementos decorativos: cenefas, rosetas, ovas, perlas, palmetas…

Materiales

Los materiales frecuentemente empleados en la arquitectura griega fueron la madera, para soportes y techos; ladrillo sin cocer para las paredes, especialmente de casas; la piedra caliza y el mármol, para columnas, muros y porciones elevadas de los templos y edificios públicos; la terracota, para ornamentos; y metales, especialmente el bronce, para detalles decorativos. Los arquitectos de la época arcaica y clásica usaron estos materiales constructivos para edificios: religiosos, cívicos, domésticos, funerarios y recreativos. El adobe se reservaba para las construcciones más pobres y sin importancia.

En cuanto a las tejas, ha de recordarse que los restos más antiguos de la Grecia arcaica están documentadas en un área muy limitada en torno a Corinto (Grecia), donde las tejas fueron sustituyendo a los techos de paja en los dos templos, de Apolo y de Poseidón entre los años 700 y 650 a. C. Se expandió rápidamente, durante los cincuenta años siguientes, usándose en un elevado número de lugares alrededor del Mediterráneo oriental, incluyendo la Grecia continental, el oeste de Asia Menor, y el sur y el centro de Italia. Las primeras tejas tuvieron forma de S, y eran bastante abultadas, con un peso de unos 30 kilos cada una. Resultaban más caras y costosas de producir que un tejado de paja, por lo que su introducción se explica por la resistencia al fuego, que daba la necesaria protección a los costosos templos.

La expansión de la cubierta de teja debe verse en relación con el simultáneo auge de la arquitectura monumental en la Grecia Arcaica. Sólo los muros de piedra que estaban apareciendo por entonces, reemplazando a las precedentes paredes de barro y madera, eran suficientemente fuertes para soportar el peso de una techumbre de tejas.

Finalmente, no puede olvidarse que el aspecto general de los edificios era distinto al que se ve actualmente, ya que se pintaban con colores brillantes, de rojo, de azul, de tal manera que llamaban la atención no sólo por su estructura, sino también por su policromía.

Historia

Parte superior de la Academia Nacional Griega, en Atenas, mostrando el frontón con esculturas.

La mayor parte del conocimiento actual de la arquitectura griega proviene del período arcaico tardío (550 – 500 a. C.), la época de Pericles (450 – 430 a. C.), y el periodo puramente clásico (430 – 400 a. C.). Los ejemplos griegos son considerados junto a los períodos helenístico y romano (puesto que la arquitectura romana copió en gran medida a la griega), y fuentes escritas tardías tales como Vitrubio (siglo I). Como resultado, queda una fuerte tendencia hacia los templos, los únicos edificios que sobreviven en un número significativo.

Período arcaico

Es la primera etapa. Tiene varias fases. Comienza a principios del primer milenario antes de Cristo y se cierra en el primer tercio del siglo V.

La arquitectura, definida como edificaciones ejecutadas según un diseño estético consciente, desapareció de Grecia desde finales del periodo micénico (alrededor de 1200 a. C.) hasta el siglo VII a. C., cuando la vida urbana y la prosperidad se recobraron hasta el punto de poder emprenderse la edificación pública. Pero a partir de entonces muchos edificios griegos durante el periodo de las colonizaciones (siglos VIII – VI a. C.), se hacían de madera o adobe o arcilla, nada queda de ellos excepto unos pocos planos sobre el terreno, y casi ninguna fuente escrita sobre esta arquitectura temprana o descripciones de estos primeros edificios.

Alrededor del año 600 a. C., las columnas de madera del antiguo Hereo de Olimpia sufrieron una transformación material, conocida como «petrificación», en la que fueron reemplazadas por columnas de piedra. Poco a poco, otras partes del templo fueron petrificadas hasta que todo él estuvo hecho de piedra. Con la expansión de este proceso a otros santuarios, los templos griegos y edificios significativos desde el siglo VI a. C. en adelante, fueron construido en gran parte con piedra, y unos pocos ejemplos afortunados han sobrevivido a lo largo de los siglos. La introducción de paredes de piedra también permitieron que los tejados con techo de paja fueran reemplazados por tejas que actuaron como medio para mejorar la resistencia ante el fuego.

En esta época se usaba el orden dórico, incluso el jónico.

Ejemplo de la etapa de transición entre el período arcaico y el clásico es el templo de Poseidón, en Paestum, de planta rectangular, períptero y hexástilo.

Período clásico

Es la segunda etapa, que se corresponde con los siglos V y IV a. C.

Como la pintura y la escultura de la época, la arquitectura griega de la primera mitad de la Antigüedad clásica no era «arte por el arte» en el sentido moderno. El arquitecto era un artesano empleado por el estado o por un rico cliente privado. No se distinguía entre el arquitecto y el constructor. El arquitecto diseñaba el edificio, contrataba a los obreros y artesanos que lo construían, y era responsable tanto de su presupuesto como de su acabado a tiempo. No disfrutaba del estatus noble que tienen los modernos arquitectos de edificios públicos. Incluso los nombres de los arquitectos son desconocidos antes del siglo V a. C. Un arquitecto como Ictino, que diseñó el Partenón, que hoy en día sería considerado un genio, era tratado en vida tan sólo como un comerciante experto y muy valioso.

Supone el apogeo de los órdenes dórico y jónico.

Período helenístico

Es la tercera y última etapa del arte griego. Se extiende desde el siglo III a. C. hasta mediados del siglo II a. C., tomándose como fecha simbólica de cierre el año 146 a. C., cuando la ciudad de Corinto es conquistada por los romanos.

El peso del desarrollo artístico se trasladó hacia Oriente. En esta época se desarrollaron grandes construcciones en Pérgamo (Altar de Zeus), Rodas y Alejandría. De esta época es el Mausoleo de Halicarnaso.

Lo más destacado son los proyectos urbanísticos como los de Hipodamo de Mileto, con organizaciones en cuadrículas, ejemplo que fue seguido en siglos posteriores.

Se abandonó el severo estilo dórico.

En el periodo helenístico de la arquitectura griega se siguen haciendo todos los tipos de edificios vistos en el periodo clásico. Sin embargo, en la arquitectura helenística, se dan algunas novedades:

  • Uso del corintio como canon más representativo.
  • Mayor libertad interpretativa de la arquitectura.
  • Mayor uso de la combinación de órdenes, pero siempre predominando el corintio, y se da la superposición.
  • Especial desarrollo en Asia Menor.

El Olimpeion de Atenas
Fue construido en el s.II por Cossutius, un hombre de origen romano. Está casi destruido y tiene un gran carácter monumental. La calidad de los capiteles es muy grande. Según algunos estudiosos, no sé llegó a terminar y sólo se realizó hasta el entablamento, pero hay quien dice que sí. Adriano lo terminó (según la primera teoría) o lo restauró (según la segunda). Muchas de sus columnas fueron reutilizadas para edificios más tardíos.

El altar de Zeus en Pérgamo
Fue construido en el s.II por Eumenes II y Atalo II, dos reyes hermanos. Hoy se encuentra en el Museo de Berlín. Nos ha llegado principalmente su escultura y algunas columnas. Tenía unas grandes dimensiones. Altares como éste existían también en otros lugares. Se levanta sobre una escalinata y se cierra por tres de sus lados, dejando el lado occidental para la entrada. Está rodeado por columnas jónicas y en el centro es donde estaba situado el altar. La columnata se apoya sobre un podio con escultura.

El Faro de Alejandría
Ha desaparecido, se conoce principalmente por descripciones del mundo medieval y por los árabes. Es ejemplo de la expansión griega. Era una construcción vertical que constaba de tres cuerpos, en inferior cuadrangular, el intermedio octogonal y el superior circular.

La Torre de los Vientos
Se construyó en el s.I a.C., en el ágora romano de Atenas. Tiene una estructura octogonal y está realizado con sillares. Tiene relojes de piedra en el exterior y en el interior un reloj de agua. En la parte superior en cada uno de los laterales hay un relieve que representa a cada uno de los vientos. Tiene una cubierta cónica.

Estructura y estilo de los templos griegos

El templo es el edificio más significativo. Se construye según unos principios o normas, conocidos como orden o estilo, que están basados en la columna. Estos órdenes arrancan desde las raíces del arte griego: la raíz doria y la raíz jonia. A estos se les añade el orden corintio.

El dórico es un orden más sobrio que da una sensación de mayor pesadez. Se ha relacionado con el hombre, es el orden idílico.

El jónico es más fino y rico, se ha relacionado con lo femenino. El corintio es más ornamental.

Estos templos están situados en los grandes santuarios: Delfos, Eleusis, Atenas, Delos, Epidauro, Mileto, Éfeso. También hay en las polis, convirtiéndose en su centro.
El edificio está cerrado en sí mismo tipológicamente y también por lo que significa. Es la casa de la estatua del dios y por ello es diferente a los templos de otras culturas. En él no se hacen rezos ni celebraciones, es fuera donde se realizan los sacrificios.

La arquitectura griega clásica está representada, fundamentalmente, por templos, pues se desarrolló en torno a los santuarios, siendo los principales los de Olimpia, Delfos, Atenas, Eleusis, Delos, Epidauro, Mileto, Éfeso y Selinonte. El formato estándar de los edificios públicos griegos se conoce a través de los ejemplos supervivientes tales como el Partenón y el Hefestión de Atenas, el grupo de Paestum, el complejo de templos de Selinunte (Selinus) y los santuarios de Agrigento.

El templo era la forma más conocida y frecuente de arquitectura pública griega, pero no cumplía las mismas funciones que una Iglesia moderna. El altar estaba al aire libre en el témenos, a menudo directamente delante del templo. Los templos servían como depósitos de tesoros asociados al culto del dios al que se dedicaban, como lugar donde permanecía una imagen de culto a veces de gran antigüedad, pero a menudo desde los tiempos de Fidias era asimismo una gran obra de arte. El templo era un sitio para que los devotos depositaran sus ofrendas votivas, tales como estatuas, yelmos y armas. La habitación interior del templo, la cella, servía así principalmente como una cámara acorazada y una despensa. Puesto que no estaba pensado para alojar a los fieles, no precisaba que fueran de grandes dimensiones, ni tampoco elevarlos. Se concebían para ser vistos desde fuera.

El templo primitivo de los siglos VII y VI a. C. es de ladrillo y madera. Un ejemplo es el templo de Apolo en Corinto, que a pesar de estar construido ya en piedra, desprende una impresión de arcaismo las robustas columnas, muy próximas entre sí. La mayor parte de los edificios estaban hechos con caliza o toba calcárea, que Grecia tiene en abundancia, que se cortaba en grandes bloques y se preparaba. El mármol era un material de construcción caro en Grecia: el mármol de alta calidad sólo provenía del monte Pentélico en Ática y de algunas islas como Paros, y su transporte en bloques grandes era difícil. Se usaba principalmente para la decoración escultórica, no para la estructura, excepto en edificios muy grandes del período clásico como el Partenón.

El templo pudiera haber tenido origen en el megaron, sala rectangular precedida por un pórtico de columnas (stylos), existente en la casa micénica y que era la habitación más importante de la casa griega y santuario de los dioses familiares, tal como lo describe Vitrubio. En las invasiones y guerras, los ganadores derruían el palacio del rey vencido, pero respetaban el megaron puesto que era la casa del dios de la región. Así, el templo más antiguo era el in antis, que tiene todo el aspecto de ser una habitación que ha perdido la casa que tenía alrededor.

Son construcciones arquitrabadas que se alzan sobre una plataforma con gradas (krepis o krepidoma), llamándose estilóbato al último escalón. La planta definitiva del templo griego constaba de un local llamado cella, un espacio interior, de forma rectangular, que constituye el núcleo de la construcción. Tiene una sola abertura, la puerta, sin ventanas. A veces el templo tiene dos cellas, con las puertas en las fachadas principales, las más cortas, y en este caso cada cella suele estar dedicada a una divinidad distinta.

Delante de la cella estaba la pronaos o pórtico de columnas.

Al templo así configurado se le fueron añadiendo columnas delante, detrás o incluso rodeándolo por todos lados. Según cómo se coloquen las columnas, el templo se llama de distinto modo: in antis, el que prolonga los muros laterales de la cella hacia la fachada, cerrando el vestíbulo por los lados. Templo próstilo es el que tenía, además de las dos columnas conjuntas, otras dos enfrente de las pilastras angulares con lo que, en definitiva, presentaba cuatro columnas en la fachada principal; se le considera el de segunda especie entre los antiguos. Anfipróstilo es el edificio con pórtico y columnas en dos de sus fachadas, es decir, en la de delante y la de detrás; un ejemplo es el pequeño templo de Atenea Niké. Se dice períptero del templo clásico rodeado por columnas que deja paso entre estas y el muro, es decir, aquel con columnas en todo el perímetro; un ejemplo de templo períptero es el Partenón. Por último, díptero se llama al templo al que rodea una doble fila de columnas.

Tholos, en Delfos.

Tenían siempre en las fachadas principales (las más cortas) un número de columnas par, y dependiendo del número de columnas se llaman de distinta manera: cuando tiene cuatro, tetrástilo; si son seis, hexástilo; si son ocho, octóstilo; si fueran diez, decástilo y con doce, dodecástilo. De este modo, se marca el eje con un hueco. Las columnas de los lados, sin embargo, eran impares, habitualmente el doble que en las principales más una.

Se pueden encontrar, además, otras denominaciones en referencia a los templos griegos: hipetro quería decir sin techo; pseudoperíptero se llamaba al que tenía columnas adosadas en los lados; y áptero, al templo sin columnas.

En general, los edificios tenían planta rectangular, pero hay algunos casos de templos circulares (tholos). Monóptero era la denominación que recibía el templo circular. El ejemplo más conocido es el de Teodoro, en Delfos, dedicado a Atenea Pronaia.

Las columnas sostenían el entablamento sobre el que se alzaba la techumbre a dos vertientes. Este tejado dejaba a los lados dos triángulos (frontones) cuyo interior (tímpano) se decoraba. Los griegos techaron sus edificios con vigas de madera cubiertos con tejas de terracota y, ocasionalmente, de mármol. Comprendían los principios del arco de mampostería, pero hicieron poco uso de él, y no pusieron bóvedas ni cúpulas en sus edificios.

Con el tiempo, los arquitectos griegos fueron afinando las proporciones y los detalles de sus templos. Muchos consideran que el Partenón de Atenas, de los arquitectos Ictino y Calícrates, es el templo que mejor expresa el deseo de Belleza de los griegos.

En los templos griegos los ornamentos se circunscribían a unos espacios prestablecidos, de conformidad con el orden arquitectónico del edificio. Se decoraba en los capiteles, el friso y la cubierta. Quedaban lisos la basa, el arquitrabe y las paredes.

Al principio el templo recuerda a una de las estancias de los palacios micénicos, el megaron, y arrancando de esa estructura se va a ir desarrollando. La planta siempre es rectangular, orientada al este y formada por:

Naos o cella: es la estancia que guarda la estatua. Es alargada, en un principio no proporcionada pero luego sí. A veces está dividida por soportes, formando tres “naves” o espacios que en la parte la cabecera muchas veces se unen. Otras veces la columnata divide la naos en dos. En la mayoría de las ocasiones, las columnas son dobles, están superpuestas. Los muros de la naos muchas veces se prolongan sobrepasando la puerta, formando las anta(e). Hay una única puerta los pies, que es por donde entra la luz, ya que casi no hay vanos, sólo pequeñas ventanas en la parte superior de los muros.

Pronaos, un pórtico que precede a la naos.

Opistodomos, un falso pórtico (porque hay columnas pero no entrada) que puede haber en la parte posterior de la naos.

Adyton, una estancia que puede haber tras la naos (y en caso de que haya opistodomos, estaría entre este y la naos) y que está cerrada al exterior pero se comunica con la naos.

Las denominaciones que puede tener un templo son

Próstilo: cuando tiene pronaos.
Anfipróstilo: cuando tiene pronaos y opistodomos.
In antis: cuando tiene columnas entre las antae, lo más frecuente es que sean 2. Lo normal es que cuando se denomina de esta manera es porque no tiene columnas en la fachada
Períptero: cuando está rodeado de columnas exentas.
Díptero: cuando las columnas exentas que lo rodean son dobles.
Pseudoperíptero: si las columnas que lo rodean están adosadas.
Áptero: si no tiene columnas alrededor.
Monóptero: si es de planta circular.
Dístilo: si tiene dos columnas en el frente o en la parte de atrás (normalmente son un número par, pero también hay algunas excepciones).
Tetrástilo: si tiene 4.
Hexástilo: si tiene 6.
Octástilo: si tiene 8.
Decástilo: si tiene 10.

La cubierta exterior es a dos aguas. Está realizada a base de tejas planas con una pequeña teja curva en las junturas. Estas tejas sirven para embellecer el tejado y para expulsar el agua lejos de los muros. En el tejado hay otros elementos: las gárgolas, con la misma función, las antefijas, piezas de cerámica policromadas colocada en un extremo del tejado para ocultar el extremo de una hilada de tejas y las acróteras, piezas que rematan los vértices de un frontón con un carácter meramente decorativo. El frontón corona el tejado. Es el lugar donde más frecuentemente se incorpora la escultura. Suelen ser dos, uno en la parte delantera y otro en la posterior, pero a veces, al principio, sólo hay uno en la parte delantera, creándose una cubierta a triple vertiente.

Los principales templos clásicos

La Acrópolis
Conserva restos de templos jónicos y dóricos ya totalmente configurados. Su origen está en época micénica, en la que estaba amurallada y tenía un claro sentido defensivo. Resistió durante mucho tiempo, pero en el 480 a.C. fue destruida por los persas, acabando con las obras que ya se habían empezado.

Así, fue ya en época de Pericles cuando se reconstruye, convirtiéndose en santuario, aunque también había construcciones civiles. Junto a otros arquitectos, destaca Fidias, que dirige el conjunto y además es el encargado del Partenón, el edificio más importante. La acrópolis está amurallada y tiene una única puerta monumental al oeste, los propileos, aunque también había otras pequeñas puertas.

Los Propileos
Fue realizado en torno al año 437 a.C. por Mnesicles, al que también se atribuyen otras construcciones. Tiene su precedente en los propileos de la ciudad de Tirinto. Junto a ellos se proyectaron otros edificios que no se llegaron a terminar. Se mantiene poco en pie.

Están formados por una columnata exterior y otra interior, que son dos pórticos hexástilos de columnas dóricas. Entre estas dos fachadas se abre una galería central que presenta una columnata de orden jónico. La cubierta era plana, formada por casetones con estrellas doradas pintadas sobre un fondo azul imitando el cielo.

Las construcciones anejas eran parejas. El edificio de la izquierda fue una pinacoteca pero se perdió y el de la derecha y los de adelante sólo se llegaron a trazar en planta. La pinacoteca tenía una estructura similar a la de un templo, con un pórtico seguido de una estancia cuadrangular. En el extremo de la derecha se adelanta Atenea Niké.

El Partenón
Es el templo más importante de la Acrópolis. Se realizó en el 447a.C. , momento de esplendor de Pericles. Fidias dirige la obra y los arquitectos son Ictino y Calícrates: fue un trabajo en equipo. En realidad se había iniciado antes, pero los persas invadieron y arrasaron Atenas, por lo que hubo que reconstruirlo y se le dio una nueva traza en este año.

Ha sufrido muchísimas incidencias: fue convertido en iglesia bizantina, en mezquita, en arsenal de los turcos, en el s.XVII cayó una bomba que casi lo destruyó y en el s.XIX hubo un gran terremoto. Se ha rehecho y hoy lo podemos ver levantado, aunque las obras continúan. La gran mayoría de su decoración escultórica se encuentra en el Museo Británico.

Está dedicado a Atenea Partenos, de la que había una gran estatua criselefantina realizada por Fidias en la naos. Está realizado totalmente en mármol, hasta las tejas, a excepción de los dos primeros escalones del estilóbato. Supone la cima de la perfección de la arquitectura clásica. Se hicieron múltiples correcciones para evitar efectos ópticos no deseados y que están recogidas en un libro de Ictino. Por ejemplo, la línea del estilóbato tiene una ligera curva en las esquinas para no dar sensación de que el edificio se va a caer, aunque otros estudiosos dicen que es para que caiga mejor el agua: las columnas de los ángulos son ligeramente más gruesas para que a la vista todas parezcan iguales, aunque quizá fue para dar un mayor refuerzo; las líneas del frontón y de las columnas están ligeramente echadas hacia atrás para evitar la sensación de que se nos cae encima.

Su estructura es similar a la de otros templos. Es un templo dórico, octástilo, períptero y anfipróstilo, pero su opistodomos tiene una puerta que da a una estancia que es la única novedad que presenta el templo. Pese a ser dórico, tiene algunas notas que se corresponden con el orden jónico, con columnas jónicas en la cámara del interior y un friso corrido con relieves que aparece alrededor de la cella, aunque al exterior tiene triglifos y metopas como corresponde al dórico.

La cella está dividida en dos estancias: la del este es la que guardaba la escultura de Atenea. Está dividida en tres naves que no llegan al final sino que se unen tras el lugar que ocupaba la estatua. Las columnas que separan las naves son dobles superpuestas y la cubierta es adintelada. La estancia del oeste se conoce con el nombre del tesoro porque allí es donde se guardó, entre cuatro columnas jónicas no superpuestas, el tesoro de la Liga de Delos. Sin embargo, es una estancia relacionada con las jóvenes panateneas.

Las columnas laterales son el doble más una que las del frente, como en otros templos. Los últimos triglifos de cada lado coinciden en las esquinas, característica típica del orden dórico. La krepis es irregular para ajustarse a las irregularidades del terreno.

Templo de Atenea Niké
También conocido como templo de Niké Áptera o de la Victoria Áptera. Se encuentra en un promontorio adelantado en la parte sur occidental de la Acrópolis. Se dispuso construirlo con el tratado de paz con los persas, pero no se inició hasta el 427 a.C. , a cargo de Calícrates. Fue destruido en tiempos de los turcos y se tuvo que reedificar. Hace unos años lo volvieron a desmontar para poder restaurarlo totalmente.

Es un templo jónico, tetrástilo, áptero y anfipróstilo. En el entablamento tiene un friso corrido con relieves. Faltan los frontones, pero en su día los tuvo y con decoración escultórica. Las columnas son jónicas y los sillares regulares.

El Erecteion
Es uno de los templos más significativos, fue levantado en el 421 a.C. y su autor probablemente fue Mnesiclés.

Es un templo muy conflictivo en cuanto a su planta porque no guarda la regularidad de otros templos. Esto es debido a que el arquitecto se tuvo que ajustar a las irregularidades del terreno, a que está dedicado a Atenea Polias y a Poseidón o Erecteo, a que se conmemora el combate entre Atenea y Poseidón, a que es el lugar donde estaba enterrado Kekrops, un héroe griego que quizá fue el primer gobernante de la Acrópolis, y porque parte está construido sobre un templo anterior, el de Atenea Polias.

Es difícil de clasificar porque tiene una serie de entrantes y salientes. Es de orden jónico y es hexástilo. Es interesante por su escultura pero especialmente por su arquitectura. Hay una gran diferencia en el nivel del suelo.

Al este hay un pórtico hexástilo con columnas jónicas. A continuación aparece la cella de Atenea, que acaba con un muro de separación total con el resto del templo. La parte occidental está a un nivel más bajo. Encontramos en ella una cella dedicada a Poseidón y hacia el este dos cámaras separadas entre sí que se comunican con la cella principal (la de Poseidón). Esta cella tiene dos pórticos situados a distinta altura: El del lado norte, que sirve de acceso y que presenta columnas jónicas y es tetrástilo, porque aunque tiene 6 columnas, dos están retraídas. Al del lado sur, la tribuna de las cariátides, se accede por unas escaleras que se encuentran en la cella. Las cariátides son seis, dispuestas de igual manera que las columnas jónicas del pórtico. En el muro occidental de la cella hay una columnata jónica y hexástila que guarda equilibrio con el pórtico oriental pero cuyos intercolumnios están cerrados con un muro y la parte superior con una celosía.
Como conmemora el lugar donde se produjo la lucha entre Atenea y Poseidón, hay un olivo en el lado occidental, un tridente en el pórtico norte y una oquedad en el techo. Había escultura pero no se ha conservado. Las cariátides no tenían capitel jónico sino una especie de cestillo, ni un friso corrido como correspondería al orden jónico y el techo que sustentan está cubierto con casetones. Su antecedente está en las cariátides del tesoro de los sifnios.

Otros templos clásicos

El Teseion
Es uno de los ejemplos mejor conservados; ha tenido alguna reestructuración pero muy pocas. Es de orden dórico, algo posterior al Partenón, y se encuentra en Atenas, también sobre un montículo, pero no en el recinto de la Acrópolis.

Templo de Segesta (Sicilia)
Se encuentra dentro de un santuario, muy cerca de un teatro. Es hexástilo, períptero y dórico, pero no se llegaron a hacer las estrías y los fustes son lisos. Se han conservado algunas esculturas.

Templo de las Nereidas en Xanthos (Licia)
Tiene carácter funerario y se construyó a finales del siglo V (410-400) a. C. Este es un tipo de enterramiento poco habitual, de carácter monumental, estaba destinado a un príncipe de la región de Licia. Está concebido como un templete jónico, tetrástilo y períptero y está coronado por un frontón. Tiene decoración de relieves alusivos a batallas de este príncipe. Tiene un podio de piedra con 3 frisos paralelos cubiertos con relieves muy deteriorados, el inferior ni siquiera se conserva. Sobre el podio tiene una pequeña cella, el lugar del enterramiento. Entre las columnas del frente tiene tres esculturas de las nereidas, tres ninfas del mar que huían de Peleo, por lo que tiene un gran movimiento. Estas figuras serán antecedente del Mausoleo de Halicarnaso. Sobre las columnas no hay arquitrabe, está directamente el friso corrido.

Artemisón de Éfeso
Era un edificio arcaico que en el siglo IV se cayó y se reconstruyó siguiendo el modelo anterior.

Teatro

El segundo tipo de edificio griego en orden de importancia, después de los templos, son los teatros, siendo los primeros edificios en Occidente destinados a espectáculos. Cada ciudad griega contaba con uno.

Teatro griego en Epidauro

El Teatro de Herodes Ático, Atenas

Los teatros se usaban tanto para reuniones públicas como para interpretaciones dramáticas. Estas actuaciones se originaron como ceremonias religiosas vinculadas con el culto a Dionisos; evolucionaron hasta asumir su estatus clásico como la más alta forma de cultura griega en el siglo VI a. C.

Se construían al aire libre, sobre una colina en las afueras de la ciudad. Las gradas tenían forma semicircular y se asentaban en la ladera de un cerro. De esta forma aprovechaban la inclinación natural del terreno, para permitir que todos los espectadores vieran el escenario sin obstáculos y sin necesidad de alzar grandes y costosas estructuras arquitectónicas. Conseguían teatros que podían acomodar hasta 15.000 espectadores, cifra que aun hoy parece muy grande (los teatros actuales más grandes tienen menos, y ni siquiera los teatros romanos llegaron a ese tamaño). A este graderío semicircular se le llama Koilan, Cávea o theatron. A partir del siglo IV a. C. se realiza en piedra.

Las gradas estaban en torno a un círculo central, llamado orquesta (orchestra). Tenía el suelo de tierra. Allí se colocaban los músicos, se bailaba y se situaba el coro que relataba la acción de la obra y actuaban mientras los actores se cambiaban e incluso junto a estos. A veces en la orquesta se colocaba la thyméle, el altar del dios Dioniso.

El escenario quedaba detrás de la orquesta, y estaba cerrado por un sencillo muro. No obstante, con el tiempo se diferenció el proscenio (proskenion) y la escena (skené), actuando los actores en el primero y dejándose la segunda para almacén, vestuario y telón de fondo. En principio estaba al mismo nivel que la orquesta y luego se elevó.

En los laterales estaban los parodos o parodoi, pasillos que separaban el auditorio de la escena.

Es en la época clásica cuando los edificios de los teatros se fueron haciendo más importantes. Se considera que el más antiguo es el de Dioniso en la falda de la Acrópolis de Atenas, pues su construcción se inició en el siglo VI a. C. No obstante, su aspecto actual se corresponde con la transformación sufrida en el siglo IV, cuando la anterior construcción rudimentaria se sustituyó por otra de piedra equiparable a los de Delfos o Epidauro.

De los teatros que sobreviven prácticamente intactos, el más conocido es el de Epidauro, erigido por Policleto el Joven alrededor del 350 a. C. Es el mejor conservado, y en él se puede apreciar un espacio circular para el coro y el graderío sin divisiones. Ya en la Antigüedad fue considerado el más bello «por su armonía y belleza» (Pausanias). Cuenta con una acústica excepcional; tiene una capacidad para 14.000 personas.

Distintos de los teatros son los odeones (odeion), de menor tamaño, y destinados a recitales musicales. Tenían planta cuadrangular, con varias hileras de columnas soportando la cubierta, y varios pórticos. Entre los que quedan está el odeón construido cerca del teatro de Dioniso en la Acrópolis.
Los teatros aparecen tal y como los conocemos en el s.IV. Ya se construían antes, pero en el s.VII o VI no estaban configurados todavía. Los del s.V probablemente ya mostraban las partes de los del s.IV, pero se realizaban en madera y eran frecuentes los incendios, así que no se ha conservado ninguno.

Estaban apoyados en las faldas de montañas o colinas aprovechando el desnivel del terreno, pero también hay zonas realizadas de fábrica. Tienen una serie de partes fijas:

  • Orkhestra: zona circular en la parte baja donde se colocaba el coro
  • Skene: lugar delante del cual van a actuar los actores. Tiene columnatas y seguramente también tenían estancias en el interior
  • Proskenion: a veces está delante de la escena, también en relación con los actores, donde esperan, donde actúan… Es posible que la parte baja fuera de piedra y la alta de otro material más endeble, por eso sólo conservamos las partes inferiores.
  • Koilon: son las gradas, de forma semicircular. Las primeras filas estaban destinadas a los personajes más importantes y eran mucho más ricas, algunos asientos llegaban a ser verdaderos sillones, estaban realizados en mármol, solían llevar decoración y muy frecuentemente inscripciones.
  • Parodo: pasillo y entrada para los espectadores, entre el proskenion y el koilon.

Muchas veces aparecen esculturas en la parte alta o en la parte de la entrada. Los teatros romanos van a ser muy similares, con sólo algunas notas diferenciadoras, como la forma de la orkhestra y de las gradas, que no se apoyan en una colina sino que todo es de fábrica, etc. Los teatros más importantes que conservamos son el de Delfos, Epidauro, Segesta y Priene, todos del s.IV.

Arquitectura militar

Los griegos defendieron desde antiguo sus ciudades con murallas, que dieron lugar a los recintos fortificados que llamamos acrópolis. Sin embargo, situándonos ya en el período helénico, las murallas aparecen en el siglo VI a. C., un hecho tardío, pues la población se refugiaba en las acrópolis o en una fortaleza en caso de peligro. Hay que tener en cuenta, además, que las fortificaciones eran tan caras en Grecia que superaban los recursos de las ciudades-estado.

Para evitar el gasto en murallas aparecieron otros elementos militares, tales como las torres defensivas.

Otros edificios

Monumentos funerarios

Los monumentos funerarios griegos, bastante sencillos en general ofrecían por lo común las siguientes formas:

  • en Atenas, la de una simple estela con relieves de figuras
  • en el Peloponeso, la de pequeño templete
  • en Macedonia, se servían de grutas excavadas en la roca o en el suelo con bóvedas y pinturas
  • en Asia Menor, templetes como en el Peloponeso o hipogeos como en Macedonia

Entre todos, fue notable por lo suntuoso el mausoleo de orden jónico adornado con relieves y estatuas que se elevó en Halicarnaso (Asia Menor) a la memoria de Mausolo, rey de Caria por su mujer Artemisa (siglo IV a. C.) de donde toman nombre los mausoleos. Otras veces quemaban a los cadáveres guardándose las cenizas en urnas o vasijas.

Edificios de utilidad pública

Entre los edificios de utilidad pública figuraban como principales después de los templos y los mencionados teatros:

Fachada de la Biblioteca de Celso, Éfeso, Turquía

  • Las ágoras o plazas públicas rodeadas de pórticos y obras artísticas para reuniones civiles, mercados y asambleas.
  • Las ciudades griegas necesitaban también al menos un bouleterión o cámara del consejo, un gran edificio público que servía como tribunal y lugar de reuniones para el consejo de la ciudad (boulé). Debido a que los griegos no usaban arcos ni bóvedas, no podían construir edificios con amplios espacios interiores. El bouleuterion por lo tanto tenía filas de columnas internas que sostenían el tejado (salas hipóstilas). No quedan ejemplos de estos edificios.
  • Los gimnasios y palestras o edificios para escuelas, también con patios y pórticos, donde se practicaban los ejercicios físicos y concursos atléticos. Las ciudades griegas de cierto tamaño tenían al menos una palestra o un gimnasio como centro social para los ciudadanos varones. Son espacios cerrados perípteramente, pero a cielo abierto.
  • Los estadios, con gradería recta a lo largo y semicircular en un extremo para carreras a pie y pugilatos. Estaba destinado a espectáculos de carácter deportivo. El estadio griego más antiguo es el que se encuentra en Olimpia. Medía 600 pies griegos, esto es, un estadio, pues la unidad de medida nació precisamente aquí. El de Atenas fue reconstruido en 1896 para la celebración de los primeros juegos olímpicos de la Edad Moderna. Quedan asimismo los de Delfos (sede desde 582 a. C. de los Juegos Píticos), Epidauro, Mileto y Pirene.
  • Los hipódromos, semejantes a los estadios pero con cerramiento arqueado en ambos extremos y que se destinaban a carreras de caballos y carros. Quedan pocos restos de ellos.
  • casas de fuentes (edificios en que las mujeres llenaban sus vasijas de agua).
  • La Stoa/Στωα, un espacio amplio con una columnada abierta al costado, que se usaba para el ágora (centro comercial y cívico) en las ciudades griegas. Una estoa completamente restaurada, la Estoa de Átalo, puede verse en Atenas.
  • Las fuentes en las que las mujeres recogían agua.

Casas y planeación urbana

Fuera de los edificios singulares, lo cierto es que las aglomeraciones urbanas en las ciudades-estado griega no debieron seguir ningún plan predeterminado. Las calles serían estrechas y tortuosas, con edificios apretujándose unos contra otros.

Se atribuye a Hipodamo de Mileto, que floreció a mediados del siglo XV a. C., la idea de un plano urbanístico regulador, basándose en la forma de cuadrícula o de rejilla, con las calles cortándose regularmente en ángulos rectos. No obstante, la aplicación práctica de este planeamiento sólo era posible en ciudades de nueva planta, como las que planeó para el Pireo y la colonia ateniense de Thuril.

Olinto, ciudad de fundación tardía, es un caso raro de ciudad clásica con trazado regular, presentando la influencia de Hipodamo en la uniformidad de las calles y los bloques. Fue en la época helenística cuando se cambió la orientación y se decidió seguir la regularidad del plano. Símbolo de este nuevo planeamiento es la reconstrucción de Priene, en Asia Menor.

Se reducía la importancia del Ágora, que quedaba encerrada por los cuatro lados. Y se desarrollaban otros edificios, siendo ejemplo de construcción pública de esta época la stoa de Atalo, donación de Atalo II, rey de Pérgamo, un pórtico gigantesco que dominaba todo el Ágora y que tenía el fondo lleno de tiendas.

En cuanto a la tipología de las casas, aunque había diseños variados, entre los siglos V y IV a. C. se popularizaron dos clases. Las casas típicas en Olinto durante este periodo y las del siglo II en Delos tenían habitaciones pequeñas distribuidas en un rectángulo alrededor de un patio interior con columnas. Un segundo tipo de casa se encuentra en Priene que también se centraba en un patio interior pero tenía una planta muy diferente. En lugar de una serie de pequeñas habitaciones, la principal zona de habitación era una gran sala rectangular que lleva a un porche con columnas. Abriéndose a los lados del patio había pequeñas habitaciones para la servidumbre, almacenes, y cocinas. Las casas del período helenístico tuvieron más diversidad. Por ejemplo, los ricos presentaban umbrales, columnas y entradas de mármol; los suelos con mosaicos representando escenas humanas o de animales; y paredes enyesadas modeladas para parecer piedra.

Otras construcciones de la arquitectura griega clásica

Los Tholoi
Son construcciones religiosas, no exactamente templos, pero su finalidad no está totalmente clara. Se solían construir en los grandes santuarios. Son circulares, se levantan sobre una krepis y tienen la cella cerrada con un muro con una sola puerta de entrada. Son perípteros y tienen también columna(s) en el interior. Hay una combinación de órdenes, que se va haciendo cada vez más frecuente.

Tholos de Delfos: es quizá el mejor conservado, tiene una columnata dórica en el exterior y una columnata corintia en el interior. Se encuentra en la parte más baja del valle del santuario de Delfos.

Tholos de Olimpia: es más grande, pero se conserva peor. Bajo el suelo hay una serie de anillos extraños como si debajo de la cella hubiera habido otra construcción

La Linterna de Lisícrates
Tiene un carácter conmemorativo, este tipo de construcciones aparecen especialmente en el siglo IV, ésta se realizó en el 334 a.C. Es el único que se conserva de los muchos que debía haber en Atenas. Servían para guardar los trípodes con los que premiaba a los autores y se encontraban en la Calle de los Trípodes que llevaba al teatro de Dionisos. Había muchos tipos distintos, pero sólo tenemos referencias. No se entraba en ellos.

Esta tiene una basa de piedra y sobre esto hay una estructura circular cerrada rodeada por columnas corintias (las primeras columnas corintias que aparecieron en el exterior de una construcción) adosadas. Son enteras, no medias columnas, los que se hizo fue rellenar los intercolumnios con el muro, quedando parte dentro y dando la sensación de que son sólo medias columnas. En la parte superior hay un friso con relieves. La cubierta es también de mármol y de forma jónica, y sobre ella se coloca un emblema floral que serviría de soporte para el trípode. También hay una decoración muy simple en bajorrelieve en el muro entre los capiteles.

El Mausoleo de Halicarnaso
Es una construcción perdida de Asia Menor de la que sólo se conservan restos de su escultura. Su antecedente está en el templo de las Nereidas y fue mandado construir en el 352 a.C. por Mausolos, pero a su muerte fue terminado por su mujer. Lo realizó Piteo (o Pytheos), pero también hay escultura de autores importantes, como Escopas.

Se conservan referencias: Era un edificio períptero y estaba coronado por una gran pirámide culminada por un carro con cuatro caballos dirigidos por Mausolos y probablemente también por su mujer.

Los Estadios

El de Delfos es el mejor conservado. Es del s. IV y se encuentra en la parte alta del valle del santuario. Se desarrolla en sentido alargado, las gradas suelen estar apoyadas en la falda de una colina, pero otras veces esto no sucede y todo es de fábrica.

Las gradas son alargadas, no muy altas y se accede a ellas desde la parte inferior. En uno de los lados es semicircular y el otro lado termina en forma recta, que es de donde salían los atletas (se han encontrado marcas). Este lugar también es la meta y detrás hay distintas estancias donde esperaban y se preparaban. Otro estado importante fue el de Olimpia, pero está peor conservado.

Órdenes de la arquitectura griega

Templo de Hefestos, en Atenas, se muestran columnas con capiteles dóricos Erecteión, en Atenas, se muestran columnas con capiteles jónicos Templo de Zeus olímpico, en Atenas, se muestran columnas con capiteles corintios

Los griegos fueron quienes desarrollaron en mayor medida la función ornamental de la columna, elemento arquitectónico ya existente con anterioridad. Fueron ellos quienes fijaron unas normas o cánones de composición arquitectónica en tres estilos (u órdenes clásicos): dórico, jónico y corintio, aunque los dos primeros son los principales. Durante el período helenístico apareció el capitel compuesto. Posteriormente, los romanos asumieron esta tipología, aunque introdujeron algunas variantes.

La columna consta de basa, fuste y capitel. Sobre las columnas se asienta el entablamento, que consta de arquitrabe, friso y cornisa. Sobre las fachadas principales, formados por el tejado a dos aguas, están los frontones. Estos estilos se conocen sobre todo por los diferentes capiteles de las columnas, pero hay diferencias en la mayor parte de los elementos de diseño y decoración entre los órdenes, como la proporción alto/diámetro de la columna y las formas del entablamento.

Los propios griegos usaron los nombres de dórico y jónico, lo que reflejaba su creencia de que los estilos descendían de los griegos dorios y jónicos de la Edad Oscura, pero es improbable que esto sea cierto.

Orden dórico

El estilo dórico es el más rudo y se empleaba en exteriores, especialmente de los templos dedicados a los dioses varones.

Este estilo clásico responde a una de las dos raíces del arte griego, la doria, que está en relación con las culturas de los metales europeas.

Entre otros rasgos estilísticos, se caracteriza por un capitel de gran sencillez, formado por collarino, equino y ábaco cuadrado, así como por un friso en el que se alternan metopas y triglifos. Las columnas son esbeltas y carecen de basa. El estilo dórico era más formal y austero.

Se cree que tuvo su origen en las construcciones en madera, cuyas formas pasan a la piedra. Así, los triglifos responderían a las cabezas de las vigas transversales en las construcciones de madera.

El estilo dórico se usaba en la Grecia continental y de allí se difundió por las colonias griegas en Italia. La mayor parte de los templos que se conservan de época griega pertenecen a este estilo: el de Hera en Olimpia (600 a. C.), el de Apolo en Corinto (540 a. C.), los de Paestum (siglo VI a. C.), el de Apolo en Delfos (520-500 a. C.) y el Hefestión y los Propileos (437-432 a. C.) en Atenas. Se considera que el estilo culmina con el Partenón de Atenas (447-438 a. C.), templo octástilo y períptero. En su construcción participaron el arquitecto Ictino y su ayudante Calícrates. Destaca la decoración de sus frontones y del friso, obra de Fidias. Una explosión del año 1687 destruyó en parte este templo.

Orden jónico

El estilo jónico se empleaba en interiores o en exteriores de templos dedicados a divinidades femeninas. Resultaba elegante y refinado frente al dórico, por lo que se asociaba a con la gracia y delicadeza de lo femenino. Era más relajado y decorativo que el dórico.

Este segundo estilo clásico se relaciona con la otra raíz del arte griego, la jonia, en relación con Asia Menor. Se usó en las ciudades de Jonia (hoy costa occidental de Turquía) y algunas islas del Egeo. El orden jónico se hizo preponderante durante el período helenístico, pues es más decorativo y apropiado a la estética de este período que el más severo dórico. La documentación demuestra que la evolución del orden jónico se encontró con resistencias en muchos estados griegos, pues entendían que representaba el dominio de Atenas.

El rasgo más representativo de este estilo es el capitel con dos volutas o espirales encuadrando el equino. Del entablamento destaca el hecho de que el arquitrabe, que se muestra usualmente descompuesto en tres fajas horizontales, llamadas platabandas y que el friso sea una banda continua, sin metopas ni triglifos. Las columnas son más esbeltas y ocasionalmente son sustituidas por estatuas de muchachas llamadas cariátides, como ocurre en el Erecteión.

Al orden jónico pertenecen dos templos construidos en la Acrópolis de Atenas: el de Atenea Niké (427-424 a. C.) y el Erecteión. El Erecteión es un triple templo, con las cariátides jónicas. Algunos de los edificios helenísticos mejor conservados, como la Biblioteca de Celso, pueden verse en Turquía, en ciudades como Éfeso (templo de Artemisa) y Pérgamo. Pueden citarse los templos de Atenea Polias en Priene y el de Apolo en Dídima.

Pero en las grandes ciudades helenísticas como Alejandría en Egipto, no queda prácticamente rastro.

Orden corintio

Al igual que el estilo jónico, el corintio se empleaba en interiores o en exteriores de templos dedicados a divinidades femeninas. El estilo corintio, más ornamentado, fue un desarrollo tardío del jónico en el siglo V a. C.

Es el más ornamentado o recargado. Destaca como rasgo estilístico el capitel en forma de campana invertida o cesta, en cuya parte inferior hay una doble fila de hojas de acanto, de las cuales surgen unos caulículos o tallitos que se enroscan en las cuatro esquinas y en los centros.

Entre los templos de este orden, destaca el de Zeus Olímpico en Atenas (174 a. C.). También cabe mencionar la Linterna de Lisícrates en Atenas, monumento conmemorativo que fue encargado por el poeta Lisícrates para exponer el trofeo obtenido en un certamen de teatro.

Acerca del investigador/a

Elena Quesada Álvarez Elena Quesada, estudiante de artes plásticas de la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica. Estoy a tres cuatrimestres de concluir con mis estudios y felizmente aprovechando el aprendizaje que trabajos como este me han ensenado.