la arquitectura del Antiguo Egipto.
El Antiguo Egipto fue una civilización que se originó a lo largo del cauce medio y bajo del río Nilo, y que alcanza tres épocas de esplendor faraónico en los periodos denominados: Imperio Antiguo, Imperio Medio, e Imperio Nuevo. Alcanzaba desde el delta del Nilo en el norte, hasta Elefantina, en la primera catarata del Nilo, en el sur, llegando a tener influencia desde el Éufrates hasta Jebel Barkal, en la cuarta catarata del Nilo, en épocas de máxima expansión. Su territorio también abarcó, en distintos periodos, el desierto oriental y la línea costera del mar Rojo, la península del Sinaí, y un gran territorio occidental dominando los dispersos oasis. Históricamente, fue dividido en Alto y Bajo Egipto, al sur y al norte respectivamente.
Trabajadores egipcios.
La arquitectura egipcia es fundamental porque a ella se vinculan la escultura y la pintura. La arquitectura egipcia se puede dividir en dos grupos:
Arquitectura imperecedera
Pensada y realizada para la eternidad: fundamentalmente la arquitectura religiosa; tumbas y templos. Se han conservado sobre todo las de carácter funerario por estar alejadas de los principales centros, y también los templos cercanos a ellos.
Arquitectura perecedera
Arquitectura provisional, está hecha para el hombre. Es la arquitectura civil: casas, ciudades, palacios… Aunque los palacios estaban hechos con esmero y con materiales nobles, nunca llegaron a la calidad de la arquitectura religiosa. Debido a esto y a motivos políticos, se han conservado mucho menos.
Para entender su magnificencia hay que tener en cuenta los siguientes condicionantes:
Ideológicos
- Poder político fuertemente centralizado y jerarquizado
- Concepto religioso de inmortalidad del faraón en la “Otra Vida”
Técnicos
- Conocimientos matemáticos y técnicos, a veces desconcertantes para la época
- La existencia de artistas y artesanos muy experimentados
Abundancia de piedra fácilmente tallable
La arquitectura egipcia se caracteriza por el adintelado con altas y robustas columnas con capiteles inspirados en motivos vegetales. La organización arquitectónica tomando como elemento básico la columna es una aportación esencial del arte egipcio, como lo es la fundamentación de belleza en la razón matemática de las proporciones, es decir de las relaciones entre las partes que integran el edificio. Fundamento esencial de esta belleza es el concepto de la monumental o grandiosidad, transcendiendo las proporciones humanas, en lo que se diferencia fundamentalmente del concepto griego.
Las construcciones más originales de la arquitectura egipcia monumental son los Complejos de las pirámides, los templos y las tumbas (mastabas, speos e hipogeos)
Las construcciones más características del arte egipcio son las tumbas y los templos. El tipo más antiguo de tumba, que se repite en el Bajo Egipto, es la mastaba, que ofrece el aspecto de una pirámide truncada de planta rectangular, dentro de la cual existe una pequeña sala, serdab, para las ofrendas, una reducida capilla y, bajo tierra, la cámara mortuoria a la que se accede por un pozo, que se ciega una vez colocado el cadáver. La superposición de mastabas da lugar a la pirámide escalonada, como la del faraón Zozer de la II dinastía, en Saqqarah. En la IV dinastía se construye la gran pirámide de Keops, a la que siguen en importancia las de Kefrén y Mikerinos.
Debido a la escasez de madera, los dos materiales de construcción predominantemente usados en el antiguo Egipto eran el adobe (ladrillos de barro) y la piedra, fundamentalmente piedra caliza, también piedra arenisca y granito en cantidades enormes. Del imperio antiguo en adelante, la piedra fue reservada generalmente para tumbas y templos, mientras que los ladrillos fueron utilizados en viviendas, incluso en los palacios reales, fortalezas, muros de los recintos de los templos y de las ciudades, y para edificios subsidiarios en los complejos de los templos.
Muchas antiguas ciudades egipcias han desaparecido porque estaban situadas cerca de las zonas cultivables del valle del Nilo, que eran inundadas periódicamente con el lodo del río y se elevaron lentamente durante milenios; o porque los ladrillos de adobe, con que se construyeron, fueron utilizados como fertilizante por los campesinos; otros edificios son inaccesibles, ya que las nuevas construcciones fueron erigidas sobre las antiguas.
El clima de Egipto, afortunadamente seco y cálido, preservó algunas estructuras de adobe, como la aldea de Deir el-Medina, la ciudad de Kahun del Imperio Medio, o las fortalezas en Buhen y Mirgissa. Por otra parte, muchos templos y tumbas han perdurado porque fueron construidos de piedra, o asentadas en tierras altas, no afectadas por las inundaciones del Nilo.
Así, esta información de la arquitectura egipcia antigua se fundamenta principalmente en sus monumentos religiosos, estructuras macizas caracterizadas por su gran tamaño, con muros levemente inclinados y escasas aberturas, repitiendo un método de construcción posiblemente usado para obtener estabilidad en edificios de muros de adobe.
De similar manera, los adornos grabados superficialmente y el modelo de los edificios de piedra pudo haber derivado del tipo y ornamentación de los edificios de muros de adobe. Aunque el uso del arco fue desarrollado durante la cuarta dinastía, todos los edificios monumentales son construcciones adinteladas con muros y pilares, con cubiertas planas conformadas por enormes bloques de piedra apoyados en muros externos y grandes columnas poco espaciadas.
Los muros, exteriores e interiores, así como las columnas y los techos, fueron cubiertos con jeroglíficos e ilustrados con bajorrelieves y esculturas pintadas en brillantes colores. Muchos ornamentos de la decoración egipcia son simbólicos, como el escarabajo sagrado, el disco solar, y el buitre. Otros adornos frecuentes fueron las hojas de palma, de la planta del papiro, y los brotes y las flores del loto. Los jeroglíficos eran parte de la decoración así como los bajorrelieves que narraban acontecimientos históricos o interpretaban leyendas mitológicas.
En esta arquitectura se acusa mucho la influencia del medio en el que se desarrolla. Características principales:
- Es una arquitectura horizontal (igual que el paisaje de Egipto)
- Es una arquitectura arquitrabada; aunque conocen la bóveda y el arco no lo utilizan
- Es una arquitectura realizada en piedra, que daba una gran consistencia a los edificios que ha llegado hasta nuestros días.
- En un primer momento se usaron la madera, el adobe y el ladrillo, pero dejan de usarse como material principal ya en el Imperio Antiguo.
- Es una arquitectura monumental
- Utiliza unos soportes que son los que nos definen el arte egipcio:
- El muro: tiende a tener forma de talud, suele estar ligeramente inclinado y generalmente termina con una moldura de forma convexa llamada gola
- El pilar: no es el soporte más usado, sólo para reforzar algunos muros, especialmente en el Imperio Antiguo y por imitación en el Nuevo. El pilar de planta rectangular es el más utilizado, a veces está acanalado. Sin embargo, el más importante es el pilar osiriaco, que aunque aparece en el Imperio Medio es característico del Nuevo. Se trata de un pilar de sección cuadrada que en una de sus caras lleva adosada una estatua de Osiris con la cara del faraón.
- La columna: es el soporte más característico.
Los Complejos de las pirámides
Las pirámides eran parte de un conjunto funerario, surgiendo como grandes edificaciones monumentales en la época de Dyeser (Zoser) faraón de dinastía III, resurgiendo durante el Imperio Medio, aunque erigidas con ladrillos de adobe y revestimiento de piedra. Las últimas pirámides, aunque menores y más estilizadas, se construyen durante la dinastía XXV, en Kush y se encuentran en las necróplois de Meroe y Napata.
Los complejos funerarios, habitualmente, esta integrados por:
- La pirámide, componente simbólico primordial de todo el conjunto, con la cámara funeraria real en su interior a la que se accedía por un pasaje desde la cara norte.
- Las pirámides secundarias, utilizadas como enterramientos de las esposas del faraón o como monumentos funerarios.
- El templo alto, situado junto a la cara este de la pirámide, que servía para perpetuar la memoria del faraón.
- El templo del valle, en la ribera del río Nilo, o de un canal, con un embarcadero.
- La calzada procesional, que comunicaba el templo alto con el del valle, decorada con bajorrelieves.
- Las Barcas solares, enterradas en fosos, para que el faraón pudiera navegar por el cielo para encontrarse con el dios Ra.
- El recinto amurallado que rodeaba la pirámide y parte del conjunto.
El faraón Seneferu, primer faraón de la dinastía IV, padre de Jufu, ordenó construir tres inmensas pirámides diferentes. La pirámide de Jufu (Keops) se incluyó entre las Siete Maravillas del Mundo y es la única de estas siete que ha perdurado hasta nuestros días.
Una pirámide (del latín pyrămis, -ĭdis) es una construcción monumental, con forma piramidal, normalmente de base cuadrangular.
Orígenes
Se ha discutido mucho sobre el origen de la forma piramidal en la construcción humana. Las pirámides surgieron en distintas civilizaciones sin contacto entre sí, lo que ha dado pie a multitud de especulaciones de toda índole. Sin embargo, desde un punto de vista meramente estructural o constructivo, la forma piramidal es un resultado casi inevitable del simple deseo de ganar altura utilizando piedra.
En la antigüedad, la arquitectura común empleaba materiales fáciles de conseguir y manipular, tales como el barro o la madera. No obstante, este tipo de construcciones no perduraban en el tiempo. Cuando se deseaba un edificio más longevo, como una tumba, o un edificio emblemático, se recurría entonces a la piedra (o al ladrillo si no se disponía de lo primero).
Las primeras construcciones de piedra por tanto obedecieron a propósitos funerarios o religiosos, y tanto en Egipto (Mastabas) como en América, ya adoptaron una forma troncopiramidal.
La razón de esta forma se debía a la necesidad de estabilizar los montículos de piedra en los bordes, ya que ante la presión ejercida por el apilamiento de piedras, en terreno solía ceder y hundirse en las esquinas, ocasionando grietas o en el peor de los casos derrumbes.
Con el tiempo, se empezaron a edificar tumbas y plataformas religiosas encima de las anteriores (quizás con la intención de manifestar mayor poder que el predecesor). Este tipo de prácticas derivó en las pirámides escalonadas; un tipo de construcción muy similar a los Zigurat mesopotámicos.
No queda constancia de los motivos que impulsaron el paso desde este punto a la típica pirámide prismática, aunque no es descabellado pensar que el salto formal fuera simplemente estético.
Algunas pirámides no consistieron en “simples” apilamientos de piedra, requiriendo enorme esfuerzo, habilidad, ingenio y capacidad organizativa, para su construcción. Aunque algunas civilizaciones que construyeron estos monumentos conocían el arco de descarga (como la egipcia), emplearon preferentemente estructuras adinteladas. Sin embargo, los grandes dinteles de piedra eran incapaces de soportar las tremendas presiones ejercidas sobre ellos sin fracturarse, de modo que para abrir estancias y pasillos interiores, recurrieron a la técnica de la falsa bóveda, consistente en ir aproximando ligeramente de forma escalonada las hiladas de los muros, hasta conseguir un efecto similar al de un arco apuntado, pero con dovelas horizontales.
Los recubrimientos exteriores de estos edificios variaron mucho de unas épocas a otras, encontrándose desde revestimientos de piedra caliza hasta estucos.
El proceso de tallado de las piedras era extremadamente lento, ya que éstas solían ser piedras duras (tipo granítico). Para trabajarlas se utilizaron herramientas de bronce y sílex, y el pulimentado se conseguía mediante frotado con el propio polvo de las piedras o con abrasivos más duros como el polvo de cuarcita.
La ausencia de documentos ha imposibilitado conocer los métodos constructivos empleados en las pirámides antiguas, pero no hay constancia del empleo de la rueda, por lo que las teorías más aceptadas especulan con rampas o espirales exteriores sobre las que se irían deslizando los bloques mediante palancas.
Sólo a partir del siglo XX, tras la popularización del acero y el vidrio como materiales de construcción, los arquitectos han vuelto a incorporar la pirámide a su repertorio formal.
“Un dintel es un elemento estructural horizontal que salva un espacio libre entre dos apoyos. Es el elemento superior que permite abrir huecos en los muros para conformar puertas y ventanas.
Por extensión, el tipo de arquitectura, o construcción, que utiliza el uso de dinteles para cubrir los espacios en los edificios se llama arquitectura adintelada, o construcción adintelada. La que utiliza arcos o bóvedas se denomina arquitectura abovedada.
En el centro del dintel es donde surgen las mayores tensiones, siendo éstas de compresión en la zona superior, y de tracción en la inferior. Los materiales rígidos, como las rocas, soportan peor los esfuerzos de tracción, por lo que la patología más habitual en los dinteles pétreos son las fisuras que surgen en el centro de la cara inferior.
Los mejores exponentes de arquitectura adintelada en piedra, son los edificios monumentales del Antiguo Egipto y la Grecia clásica”.
Esquema de mastaba
Dinteles de piedra en Stonehenge. Esquema de estructura adintelada
Simbolismo
La forma piramidal ha fascinado al hombre desde siempre, hasta el punto de que se ha acuñado el término piramidología para referirse al conjunto de creencias pseudocientíficas que dotan a las pirámides, o por extensión a la forma piramidal, de poderes místicos o sobrenaturales.
Quizás por ser las más antiguas y geométricas, las pirámides egipcias han gozado de mayor popularidad simbólica, y muy especialmente la pirámide de Keops, que sin duda debió causar sensación con sus 146 metros de altura y su recubrimiento de lisa piedra caliza coronado con un piramidión de oro, refulgiendo en la planicie desértica.
Listado de obras Egipcias
Monumentos funerarios que evolucionaron desde las mastabas hasta el colosal complejo de Giza. Actualmente, en Egipto hay restos de más de cien pirámides, y más de la mitad conservan gran parte del núcleo pétreo, pero en casi todas ha desaparecido el revestimiento original de piedra pulida que, casi íntegro, sólo se puede contemplar en la Pirámide acodada de Dahshur.
La primera pirámide de la que se tiene constancia es una pirámide escalonada atribuida a Imhotep, y data del 2.700 a. C., mientras que las primeras pirámides llamadas “clásicas” (completamente prismáticas) están fechadas en torno al 2.500 a. C.
Entre las pirámides egipcias más importantes se encuentran:
- Pirámide escalonada Zoser, en Saqqara
- Pirámide acodada en Dahshur
- Pirámide Roja en Dahshur
- Pirámide Negra en Dahshur
- Pirámide de Jufu (Keops), o Gran Pirámide en Giza
- Pirámide de Jafra (Kefren) en Giza
- Pirámide de Menkaura (Micerino) en Giza
- Pirámide de Sahura en Abusir
- Pirámide de Neferirkara en Abusir
- Pirámide de Nyuserra en Abusir
- Pirámide de Unis en Saqqara
Falsa bóveda en Giza.
Los templos
Los templos egipcios son la imagen de la casa del dios. En la época predinástica eran simples capillas de techo arqueado, construidas con elementos vegetales. Durante las primeras dinastías pudieron surgir los primeros templos de adobe. En el Imperio Antiguo, Imhotep erige el primer complejo fúnebre monumental con piedra labrada, presidido por una pirámide escalonada, surgiendo los primeros templos en piedra, imitando las capillas de estructura vegetal aunque simbólicos, como un decorado, pues no se podía acceder a ellos; en Giza perduran restos pétreos de templos de Keops, Kefrén y Micerino, faraones de la cuarta dinastía, formado parte de ambiciosos complejos funerarios presididos por inmensas pirámides. Posteriormente surge el Templo Solar, bajo el reinado de Userkaf, el primer faraón de la dinastía V, para representar los rituales de sacerdotes de Heliópolis al dios Ra.
Los templos más monumentales surgen en el Imperio Nuevo. Tipológicamente están constituidos por:
- Una avenida con esfinges a ambos lados: el dromos
- El acceso, entre dos pilonos (grandes muros trapezoidales) decorados con bajorrelieves policromados, dos obeliscos, estatuas y estandartes.
- Un patio descubierto con columnas exentas o conformando pórticos perimetrales: la sala hipetra
- Una gran sala con columnas, cubierta: la sala hipóstila
- Una pequeña cámara sagrada, de menor tamaño, ténuamente iluminada: el santuario.
- Un lago sagrado que servía para representaciones rituales y como reserva de agua potable.
- Templos menores anexos, dedicados a diversos dioses, como las mammisi “casas de nacimiento divino”.
El templo se completaba con una residencia para sacerdotes, aulas para escribas, archivos-bibliotecas y almacenes de alimentos y materiales. El conjunto se protegía con una muralla perimetral.
Con la gradación de la luminosidad y el tránsito de amplios espacios abiertos a otros menores y cerrados se conseguía un magnífico ambiente para celebrar los ritos religiosos.
Esta disposición arquitectónica enfatiza la división social, pues el pueblo sólo puede llegar hasta los pilonos, los altos funcionarios y militares tienen acceso a la sala hipetra; la familia real puede entrar en la sala hipóstila y los sacerdotes y el faraón al santuario.
Durante el Imperio Antiguo los templos son parte del complejo de la pirámide, o templos Solares. En el Imperio Nuevo se construyen templos monumentales en Deir el-Bahari, Karnak, Luxor, Abidos, y Medinet Habu; posteriormente en Edfu, Dendera, Kom Ombo y File.
Templo de Luxor
El speos
Este es un templo de carácter funerario, tallado en la roca, siguiendo el tipo de hipogeo.
Los más sobresalientes son los de la época de Ramsés II en Abu Simbel, compuestos de grandes estatuas al exterior y una gran sala con pilares, el santuario y la cripta.
Ramsés aparece representado como un dios más, entre ellos en el santuario, más grande adosado a las pilastras de la sala principal y en tamaño colosal a la entrada, cuatro esculturas gigantes rodeadas por las minúsculas figuras de su familia.
Speos de Ramsés II en Abu Simbel:
La mastaba
La mastaba surge durante el periodo protodinástico. Es el tipo más característico de tumba, con aspecto de una pirámide truncada de base rectangular, en la que había una pequeña habitación, serdab, para las ofrendas y una capilla, decoradas.
La cámara mortuoria, bajo tierra, a la que se accedía por un pozo, desde la cubierta, se sellaba una vez depositado el cadáver. Las mayores tienen hasta cincuenta cámaras entre capillas y almacenes para depositar las provisiones y el ajuar.
Hipogeo de Thutmose III en el Valle de los Reyes
El hipogeo
El Imperio Medio, es la época de los hipogeos, que eran galerías abiertas en la roca, con recintos anexos, que conducen a la cámara del sarcófago. Sustituyen a las mastabas, hacia la dinastía XI, como lugares de enterramiento real, perdurando hasta el Imperio Nuevo.
Las tumbas de los faraones del Imperio Nuevo fueron excavadas en los valles y laderas de las montañas occidentales de Tebas, en el Valle de los Reyes, durante quinientos años. En el Tercer periodo intermedio, los dignatarios de la dinastía XXI, ya se hacen enterrar debajo del propio templo de Amón, en Tanis, nueva la capital, pues la necrópolis tebana sufría continuos expolios.
La vivienda egipcia
Constituida por varias habitaciones, alrededor un gran salón con columnas y luz cenital; disponía de terrazas, bodega subterránea y un jardín, al fondo.
Muchas viviendas disponían de patios interiores, de donde provenía la luz, con todas las habitaciones dispuestas entorno al mismo, y sin ventanas al exterior, por la necesidad de protegerse contra el calor.
Las casas egipcias se construían como las de los campesinos fellahs del siglo XX: muros de ladrillo de adobe y terrazas planas de troncos de palmera unidos. La arquitectura popular se caracterizó por su buena adaptación al clima, seco y cálido, de Egipto.
Los restos de viviendas mejor conservados se encuentran en Deir el-Medina y Tell el-Amarna.
Maquetas de viviendas:
Tipos de columnas
Columna cilíndrica: es la más sencilla, con el fuste circular y liso y sin capitel.
Columna acanalada o protodórica: fue acanalado y sin capitel, usada en el Imperio Antiguo y en el Nuevo.
Columna lotiforme: con basa, el arranque del fuste ligeramente bulboso, fuste fasticular (formado por los tallos de la flor) con fastículos semicirculares y capitel en forma de flor de loto con el capullo cerrado. Utilizado a partir del Imperio Antiguo.
Columna papiriforme: prácticamente igual que la anterior y utilizada también a partir del Imperio Antiguo, cuyas únicas diferencias son que el capitel tiene forma de flor de papiro con el capullo cerrado (casi igual a la de loto) y que los fastículos tienen forma triangular, formando una arista.
Columna campaniforme: igual a la anterior con la diferencia de que el capitel en vez de tener el capullo cerrado, lo tiene abierto, formando un capitel campaniforme.
Columna monóstila: igual a la anterior, pero con el fuste liso. Es propia del Imperio Nuevo.
Columna palmiforme: con el fuste liso y el capitel en forma de hojas de palmera abiertas muy bien dibujadas.
Columna hathórica: propia del Imperio Nuevo. Tiene el fuste generalmente liso y un capitel con la efigie de la diosa Hathor. Suele aparecer en los templos dedicados a esta diosa y muchas veces está complementada con el sistro, un instrumento musical utilizado en las procesiones a esta diosa.
Columna compleja o compuesta: Es propia de la Baja Época, especialmente la época Ptolomaica. Tiene el capital formado por distintas flores. A veces también se utilizan elementos arquitectónicos y caras.
Elena Quesada, estudiante de artes plásticas de la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica. Estoy a tres cuatrimestres de concluir con mis estudios y felizmente aprovechando el aprendizaje que trabajos como este me han ensenado.