Los Cánones de Diseño Imperio Romano

Los Cánones de Diseño Imperio Romano

El canon de diseño establecido por la Grecia clásica con Policleto, Mirón y Fidias, entre otros, es heredada inmediatamente por la cultura romana, la cual desarrolla rápidamente una tradición copística de las obras griegas, lo que demuestra una inmediata aceptación y propagación del canon clásico. Un ejemplo de esto se da con el hecho de que conocemos la figura del Doríforo de Policleto gracias a que se realizaron muchas copias romanas de este.

A Roma llegan del mismo modo artistas griegos que transmiten directamente las concepciones canónicas y aseguran en mayor medida su continuidad, al mismo tiempo que se importaban obras originales clásicas.

La cultura romana es heredera en gran medida de la griega, pero esta sufre algunas variaciones dadas las influencias que recibe de otras zonas.  Primero, las figuras masculinas tienen grandes similitudes con las griegas, pero a medida que se produce la caída del Imperio Romano, por la invasión de los pueblos germanos, éstos van imponiendo otros modelos estéticos, van apareciendo hombres con el cabello más largo y con barba, cosa que no había ocurrido hasta el momento.

Sin embargo, la Roma urbanista y conquistadora trató de unir al sentido estético griego, el carácter utilitario y funcional que sus obras requerían. 

El canon en la escultura: Su tema central es el retrato, el cual varía del idealismo al realismo. En sus comienzos, la influencia etrusca se hace presente, luego la influencia griega a través de los escultores helénicos que vivían en Roma o en la Magna Grecia, así como de las obras descubiertas en suelo griego y llevadas a Roma; impulsando el arte hacia el idealismo.

Sus principales características son, un arte naturalista y las obras anónimas. Se hace presente la influencia griega, sobre todo en las representaciones religiosas. Se da la fusión del idealismo griego (canon, contraposto, etc.…) con el realismo romano. Se evoluciona del idealismo helénico a la solemnidad y la rigidez. Predomina el punto de vista frontal. Las principales representaciones son el retrato y el relieve histórico. El retrato guardaba gran fidelidad en los rasgos y en los tocados. Se notaba la influencia de la plástica etrusca, de penetrante realismo y dureza expresiva, aunque no exentos de un cierto idealismo, destacando en este sentido los retratos de los emperadores Augusto y Pompeyo.
Vitruvio y el Número de Oro. Marco Vitruvio Polión nació en el siglo I a.C. Fue un ingeniero del ejército romano. Arquitecto y tratadista romano. Trabajó para Julio César y para Augusto.

 Elaboró los diez libros que forman ‘’De Architectura Libri Decem’’ los cuales intentan condensar todo el conocimiento que había acumulado la arquitectura romana. Secundariamente se incluía la consideración canónica de la representación humana, simultáneamente ésta era considerada la base y medida de los edificios. Pero no trata el tema con la profundidad necesaria, porque no se centra en él.

Sin embargo, no es  la única obra sobre teoría canónica figurativa que se escribió en la antigüedad, si bien en la antigüedad se escribía poco sobre este tema, y la teoría canónica era más una cuestión que se aprendía en los talleres, sino que es la única obra escrita que se ha conservado y de que pudo disponerse posteriormente. Algo interesante es que ni Vitruvio ni su obra tuvieron tanta trascendencia en la antigüedad romana cuando apareció, como la que tuvo por su carácter arqueológico en el Renacimiento, y sólo a partir del siglo XV es cuando comienza a revalorizarse.

Él afirmaba que los edificios sagrados debían tener las proporciones del hombre, ya que este está presente en las formas perfectas, cuadrado y círculo.

El aporte canónico que realiza Vitruvio, es el de un modelo proporcional aritmético, más romano que griego, abierto a la variedad de tipos, es decir, admitiendo la variedad de cánones proporcionales que determinaban las dimensiones de las partes del cuerpo en relación al conjunto, bajo la forma de fracciones simples. Era difícil de aplicar, y se podía caer en la tentación de ver en él simplemente una ilustración abstracta y teórica del origen del sistema métrico romano.

Las últimas consideraciones proporcionales que hace Vitruvio respecto a la figura humana, son afirmar que todas las unidades de medida empleadas en arquitectura, como  dedos, palmo, pie, vara, derivan del cuerpo humano, siendo considerado desde Grecia como número perfecto el 10. Así, diez son los libros de Vitruvio, diez son los dedos de las manos y de los pies, diez módulos mide la talla de la figura humana, y diez en definitiva, es la base del sistema decimal. También considera perfecto al número 6, y al 16 como el más perfecto por ser la suma de los números perfectos 1O y 6.

Vitruvio ideó una formula matemática para la división del espacio dentro de un dibujo, conocida como la sección áurea o de oro, que se basa en una proporción dada entre los lados más largos y los más cortos de un rectángulo. Dicha simetría está regida por un módulo o canon común, el número. 

 

Esta ligado al denominado rectángulo de oro y a la sucesión de Fibonacci y  P. El valor numérico de  es de 1,618…, es un número irracional.

En la antigüedad, los griegos creían que la proporción conducía a la salud y a la belleza. Euclides demostró la proporción que Platón había denominado «la sección», y que más tarde se conocería como «sección áurea». Ésta constituía la base en la que se fundaba el arte y la arquitectura griegos y más.

 También conocido como la Divina Proporción, la Media Áurea o la Proporción Áurea, este ratio se encuentra con sorprendente frecuencia en las estructuras naturales así como en el arte y la arquitectura hechos por el hombre.

Vitruvio también estableció una afinidad entre el hombre y las figuras geométricas  al descubrir que el hombre de pie con los brazos extendidos puede entrar en un cuadrado y si se separan sus piernas puede insertarse dentro de un círculo, que tiene como centro el ombligo. Mas adelante, 14 siglos después, en el renacimiento italiano, un matemático-sacerdote llamado Fray Luca Paccioli, la denominó ‘’Divina Proporción’’; Leonardo da Vinci realizó, ‘‘El Hombre de Vitruvio’’  para ilustrar el libro De Divina Proportione de Pacioli, editado en 1509. El redescubrimiento de las proporciones matemáticas del cuerpo humano en el siglo XV por Leonardo y otros autores, está considerado uno de los grandes logros del Renacimiento.

De esta manera, nos damos cuenta de cómo el arte de cada época es influenciado por las culturas anteriores a este; el romano, por el griego, y siglos más tarde, el arte romano y sus ideales de la proporción llegan a las manos del célebre Leonardo da Vinci, y este  nos es relevante aún en la actualidad.

Acerca del investigador/a

Aura Sanchez Aura Sanchez, estudiante de artes plásticas de la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica. Contacto: capricornio6_90@hotmail.com