PENSAMIENTO FILOSÓFICOS Y ONTOLÓGICO PREVIAS A ROMA

PENSAMIENTO FILOSÓFICOS Y ONTOLÓGICO PREVIAS A ROMA

ETRUSCOS

PENSAMIENTO FILOSÓFICOS Y ONTOLÓGICO

Aun en la antigüedad los etruscos estaban rodeados por un aura de misterio. Sus contemporáneos griegos se sentían intrigados por el repentino surgimiento de ese pueblo.

Los posteriores conquistadores y sucesores romanos se beneficiaron con sus adelantos y nunca dejaron de sentir celos del pueblo al que habían reemplazado. A pesar de las investigaciones, descubrimientos,  excavaciones de sus ciudades sepultadas y sus tumbas olvidadas, los problemas subsisten. ¿De dónde vinieron los etruscos? ¿Eran una copia del mayor logro griego?

Injustamente los romanos atribuían a los etruscos un desenfrenado libertinaje sexual y los describían como gente desprovista de vergüenza, que se complacía en actos sexuales, que hacía el amor sin cuidarse de que la vieran y que llamaban al acto descaradamente por su nombre. Eran grandes bebedores de vino y hermosos de contemplar, según el historiador griego del siglo IV a.C. Teopompo, que se deleitaba con las habladurías maliciosas. El filósofo griego Posidonio les acreditó viril coraje. El poeta Virgilio admiró su genio fecundo y su vigor artístico.

La concepción de la divinidad
Las divinidades etruscas, en sus orígenes, eran seres sobrenaturales no bien definidos. Indeterminable es el número, el sexo, la función específica, y la apariencia física. Entre los siglos VIII y VII a.C. se comienza a asimilar la idea antropomorfa de las divinidades griegas y las mismas son comparadas con las del Olimpo, se puede afirmar que de la influencia griega fue fundamental y a partir de ese momento comenzaron a crearse estatuas representativas de las divinidades.

La muerte
Antes de que se afirmara en concepto de más allá (que demuestra una clara influencia griega), las cosas eran bastante diversas. Los etruscos tenían ideas similares al resto de las civilizaciones pre-clásicas del mediterráneo, que nos llevan a un concepto primitivo. Se creía que la persona difunta continuaba con sus actividades diarias en otro lugar, podemos decir que “sobrevivía” en la misma tumba. De aquí nace la necesidad, por parte de sus familiares, de asegurar para el muerto una “buena vida” dejando un buen ajuar fúnebre. La posibilidad de realizar una sección con objetos preciosos, diseños y frescos, era legada a las posibilidades económicas de la familia y al rango que el muerto ocupaba en la comunidad. Joyas, alimentos, bebidas, armas, y objetos decorativos, no faltaban en las tumbas de las clases más privilegiadas.

Por otra parte los juegos, las luchas, y los cantos eran dedicados a los muertos para transmitir la fuerza y la vitalidad de los vivos. Los etruscos utilizaban la cremación (en un primer momento), lo cual puede parecer contradictorio si consideramos que creían que el muerto continuaba su vida en algún otro lugar. En el siglo V a.C. se difunde la superstición griega del mundo de los muertos, el cual está poblado de demonios y donde el alma debía vivir por siempre, comienzan a nacer prácticas para obtener el perdón realizando sacrificios en honor de los dioses de los infiernos.

Frente a una de las tumbas subterráneas se  escribió:

Fragmentos de personas en banquetes, piernas que danzan sin bailarines, pájaros que vuelan hacia la nada, leones cuyas devoradoras cabezas son devoradas.

Una vez esto era todo brillante y danzante; las delicias del submundo; honrar a los muertos con vino mientras las flautas tocaban para la danza y las piernas giraban y se oprimían. Y era un honor profundo y sincero el que se rendía a los muertos y a los misterios.

Ello es contrario a nuestras ideas, pero los antiguos tenían su propia filosofía al respecto.

FENICIOS

Los fenicios, pueblo activo y emprendedor, cultivaron también las ciencias, prefiriendo las que podían servirles para los usos de la vida. Se dice haber sido los primeros que aplicaron la astronomía a la navegación, tomando por guía en sus viajes marítimos la estrella polar. Pero como es tanto el enlace que entre sí tienen las ciencias, no faltó quien se dedicara a la contemplación de la Naturaleza, no contentándose con buscar cuál es la utilidad que se podía sacar de sus fenómenos, sino inquiriendo la razón de los mismos. Son célebres los nombres de Cadmo, que condujo a Grecia una colonia; Sanchoniato, historiador, y muy particularmente como filósofo Moschus-Moschus, a quien atribuyen algunos la invención de la doctrina de los átomos.

Estando los fenicios en incesante comunicación con el Oriente, el Egipto y el Occidente, era natural que recibiesen algo de las doctrinas de estos pueblos, y que a su vez sirvieran ele vehículo para transmitir las de los unos a los otros. Así se explica por qué se formó por aquellas regiones un vivísimo foco de luz que resplandeció durante largos siglos.

Había un gran centro de movimiento, fomentado por la comunicación industrial y mercantil; de consiguiente, era natural que se manifestasen ahí mismo los efectos de la vida intelectual de los pueblos. Las naciones, como los individuos, adelantan con las comunicaciones recíprocas; la asociación es una condición indispensable para el progreso, así en lo relativo a las necesidades materiales como al desarrollo del espíritud.

Acerca del investigador/a

Dianna Abarca Dianna Abarca, estudiante de artes plásticas de la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica. Contacto: diabarca@yahoo.es